Hacerse al cojudo

Posted on 02/03/2007

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Hay una costumbre definitivamente muy colla, y muy pero muy efectiva, que se usa esencialmente como estrategia de supervivencia: hacerse al cojudo.

Cualquiera que haya estado en función pública o en cualquier cargo que requiere contacto directo con la gente en el occidente boliviano (el fenómeno aparentemente también se da en la sierra peruana) ha aprendido por experiencia que de quien más hay que desconfiar es del usuario que parece ser muy inocente, en extremo ignorante e incluso un poco necio. Esta “cojudez” es, en la enorme mayoría de los casos, solamente aparente, pues el sujeto en cuestión en realidad es más vivo que un zorro y no desaprovechará la oportunidad de meterte un gol de media cancha cuando no estés mirando.

Anoche, el gobierno firmó un acuerdo (que no es contrato aún, ojo) con la Jindal Steel & Power para la concesión de la explotación del hierro del Mutún. Este hito, porque eso es lo que es, demuestra con absoluta claridad que el método de supervivencia colla se ha traslapado de lleno en la estrategia de negociación del gobierno de Evo. A todas luces, se han hecho a los cojudos y han acabado sacándole mucho más de lo que estaba dispuesta a dar la empresa. Otra vez.

No es, repito, el único caso. Pero es el más obvio. Por ejemplo, algo que ya critiqué antes, decir que el gas utilizado en la siderurgia no es industrialización (“entra hierro y sale hierro”) parecía una estupidez de campeonato. O decir que tienen otras ofertas cuando era absolutamente obvio que eso no era cierto parecía tan infantil como llevarse la pelota en media pichanga. Y así sucesivamente…

E increíblemente resultó. Repito, no es todavía un contrato firmado, pero el gobierno tiene a la Jindal exactamente como la quería, con la billetera en la mano y la guardia baja.

Felicidades al gobierno. Realmente han sabido hacerse a los cojudos con absoluta maestría.

 Esteban

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Posted in: Evadas