La historia de Subaru (partes 5 y 6)

Posted on 11/05/2007

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  1. La reinvención del Crossover: Forester

En 1997, Subaru clamó que el Forester era el primer “Crossover” en la historia. Falso. Ya existieron varias experiencias anteriores de fusión entre una Station-wagon, o incluso un subcompacto, y un vehículo deportivo-utilitario (VDU). El ejemplo más citado de esto, y probablemente el primero en haber sido introducido al mercado, fue el AMC Eagle.

Sin embargo, todos los anteriores modelos Crossover fueron modificaciones, ciertamente profundas, de un modelo existente, convirtiendo, o mejor adaptando, un modelo urbano para condiciones rurales.

El verdadero mérito del Subaru Forester es pues el haber logrado ya no modificar un modelo anterior para adaptarlo a condiciones off-road, sino a partir solamente de la plataforma de un modelo existente (en este caso del Impreza) y construir un modelo totalmente nuevo que combine destrezas todo terreno con el confort y seguridad de una Station Wagon.

El Subaru Forester, por ello, no se ajusta a la definición de ningún segmento comercial, ubicándose entre el segmento D y el E, muy grande para ser una Station-wagon y muy chico para ser un VDU.

Esta fórmula ha permitido grandes ventajas: la altura de la cabina, por ejemplo, permite el ingreso y salida de pasajeros con la mayor comodidad posible, la cubierta del maletero se halla a la altura de la cintura, lo que permite meter y sacar objetos pesados sin doblar la columna vertebral, tiene una excelente habitabilidad, muy buena performance en condiciones duras, gran estabilidad, bajo centro de gravedad, potencia de sobra sin sacrificar su economía de combustible, altos niveles de seguridad activa y pasiva…

Dicho de otra manera, es uno de los vehículos más versátiles y flexibles en el mercado. Sin embargo, tiene algunas desventajas: no es el auto más sexy que se pueda encontrar y su precio es elevado para el segmento del mercado al que quiere llegar.

6. La tradición menos conocida: K-cars para el público japonés

La historia del Subaru 360 no termina en 1970. Si bien es cierto que internacionalmente la marca ha sido reconocida por todo lo que se desarrolló a partir del Subaru 1000 y sobre todo después del GL, en Japón Subaru también es un notable fabricante de Kei-cars.

Precisamente la herencia del 360 es la que trajo exitosas miniaturas como el R2, el Rex, el Vivio, el Pleo y el Stella, y los un poco más grandes Tutto, Yunque y R1/R2.

También derivado de este segmento, aunque ligeramente más grande está el Justy, o J10 como se lo denominó en el mercado latinoamericano, que no es el único Subaru exportado a Latinoamérica no basado en el Subaru 1000.

En efecto, también ha tenido éxito en la región la serie de minibuses, también considerados kei-cars en Japón, derivados del Sambar Libero, conocido en Latinoamérica como el E-10 Domingo. Estos vehículos son la prueba de que el sistema AWD también puede adaptarse a vehículos ultracompactos con excelentes resultados.

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