¿No les dije?

Posted on 15/06/2007

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Más de una vez advertí de los peligros de la tal “Comisión Visión de País”. En efecto, las visiones de país son precisamente lo que más nos divide, no solo a los bolivianos sino en todo el mundo. También advertí que al no tener posibilidad de un norte claro en el debate de esta comisión de la Asamblea Constituyente, los unos iban a intentar imponer su “visión de país” a los otros. Dicho y hecho. Vean nomás algunos extractos de un artículo de La Razón de esta mañana:

“Una inesperada manifestación, protagonizada por un reducido grupo de asambleístas de Podemos dentro del colegio Junín, provocó ayer un enfrentamiento que terminó a golpes en la Asamblea Constituyente, con el saldo de policías heridos y destrozos en las oficinas de la Comisión Visión de País, la más importante del foro.

Estos hechos, que recuperaron de la memoria las ásperas plenarias del teatro Gran Mariscal —en una de las cuales incluso un constituyente, Román Loayza, cayó y afectó su salud—, reflejaron dos posiciones contrapuestas no sólo en la Asamblea, sino en el país: la del MAS que promueve el Estado plurinacional y la de la oposición y los prefectos y movimientos cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que rechazan ese planteamiento.” (…)

“La última semana, la aprobación del Estado Plurinacional entre los artículos de Visión de País llevó a la oposición a rechazar el desdoblamiento del MAS en esa comisión (votó en dos informes) y, ayer, a tomar medidas de hecho.

A las 10.30 comenzó el conflicto. A esa hora, varios podemistas, con pancartas y botellas de plástico llenas de piedras para hacer ruido, iniciaron una marcha en el patio del Junín; luego, entonando consignas en contra del Estado plurinacional, subieron al primer piso y quisieron ingresar al aula donde en ese momento sesionaban los constituyentes de Visión de País.

Pero los policías lo impidieron y, rápidamente, algunos de ellos se trenzaron a golpes con los uniformados. El cruceño Fernando Morales asestó un puñetazo que, según el responsable de la Unidad de Seguridad de la Asamblea, Juan Manuel Quinteros, causó heridas leves a un policía. La autoridad anunció que pediría a la directiva que lleve al Comité de Ética a los constituyentes violentos.

Luego se dejó entrar a los marchistas, pero los incidentes continuaron. Enardecidos, rompieron los vidrios de la puerta del aula y, ante el presidente Félix Cárdenas y algunos asambleístas del MAS, entre ellos Esperanza Huanca y Raúl Prada, remarcaron —a los gritos y en medio de un caos— su posición de rechazo al Estado plurinacional, porque, según enfatizaron, dividirá al país en 36 naciones.”

No se trata aquí de un enfrentamiento a lapos del tipo al que nos tienen acostumbrados parlamentarios, asambleistas y otros deliberantes en cualquier lugar del mundo. Aquí el tema de fondo es otro: No existen dos, ni tres, ni cuatro visiones diferentes: hay tantas visiones de país como hay personas. Pero además una ley, ni siquiera si es fundamental, no puede decidir por los ciudadanos cuál es el país que quieren. La Constitución es una herramienta que permite al Soberano construir su destino, no un plano que le indica cómo hacerlo.

Esteban

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