Los amiguitos de Evo

Posted on 27/09/2007

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Hoy nos honra con su visita don Mahmoud Ahmidé… Ahmaní… Aminó…, bueno, ése. El Presidente de Irán.

Discrepo al respecto con don Tuto Quiroga, quien sostiene que por tenerlo de invitado a este ilustre señor nosotros nos convertimos en cómplices del terrorismo internacional y enemigos del “American Way of Life”. No sé si Evo después de esta visita va a tratar de Satán a su colega que vive en el Distrito de Columbia, y la verdad no creo que a los US of A les preocupe demasiado el tema, porque siempre han dejado en claro que una cosa son los negocios y otra la política.

Sin embargo, sí creo que nos denigra en el plano interno. Sé a ciencia cierta, al tal punto de constancia que podría dar un testimonio bajo juramento, que la visista del señor Ahmidé… Ahmadí…, bueno, ése, está provocando que la Cancillería tenga que hacer un montón de cosas que no haría normalmente. Y algunas metidas de pata también, que eso sí es normal que haga.

Ha trascendido a la prensa, y aunque el gobierno se esfuerce en justificarlo es nomás un hecho que como digo puedo afirmar con absoluta certeza, de que el señor éste no verá ni una pizca de la belleza, la dignidad y la fortaleza de nuestras mujeres. No tendrá mucama, no habrá ninguna mujer en el almuerzo (que es la metida de pata de la Cancillería porque estamos en el mes de Ramadán y nuestros invitados no podrán probar bocado – nada más faltaría que les inviten un lechoncito), la responsable de protocolo del Congreso y la de la Alcaldía de La Paz no podrán ni asomarse para acomodarlo en su asiento (no sé en el caso de Palacio quién es responsable de protocolo).

Me parece escandaloso. Si Evo va a Teherán, está bien, escondan a sus mujeres (porque además dicen que éste es feroz), háganle sacarse los zapatos antes de entrar, siéntenlo en almohadones en el suelo, denle dátiles y té de menta. Pero cuando un presidente extranjero viene acá, ¿porqué tenemos que esconder a nuestras mujeres? Yo recuerdo que algún dignatario yanqui se rehusó a tomar mate de coca (creo que fue Al Gore) y fue un escándalo absoluto. ¿Porqué tendríamos que aguantarle a Ahmidó… Ahmadi…, bueno, ése,  su desprecio por las mujeres?

Esteban

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Posted in: Evadas