Descansa en Paz, Asamblea Constituyente

Posted on 07/11/2007

0


Anoche, de manera sorpresiva, y creo yo precipitada, el hermano Leneras ha anunciado públicamente que se hartó de dialogar con la oposición.

No es ninguna novedad que la Asamblea Constituyente ha perdido el rumbo hace tiempo y que con dos jugadas magistrales la oposición, antes fragmentada y carente de recursos políticos, ha puesto en jaque mate al concilio. Como en el ajedrez, que se le parece muchísimo a la política, los conservadores han sabido aprovechar muy bien los errores infantiles de los neoizquierdosos.

Ahora ha empezado el “blame game”. Entre insultos y acusaciones falsas, ambos bandos han encendido sus ventiladores para endilgarle la culpa de este fracaso nacional al otro. Quien logre ponerle la cola al burro capitalizará un enorme triunfo político, en desmedro de los ingenuos que creímos en la posibilidad de hacer un nuevo pacto social.

Pero ya que estamos, me toca reiterar la denuncia de las dos decisiones profundamente equivocadas que nos han traído a donde estamos ahora. La primera, ha sido el negar los dos tercios de votos. A título de impedir que la Asamblea sea secuestrada por la minoría, el MAS ha lanzado al cónclave a las fauces del secuestrador. En vez de abrir un escenario para el diálogo en el que hubiese sido muy fácil arrinconar a la minoría opositora usando su fragmentación y su obsesión con defender particularismos, el MAS ha descartado esa vía y ha optado por la vía de la imposición y el enfrentamiento. Esto ha sido muy bien aprovechado por lo oposición, que ha empezado a introducir temas que saben perfectamente que no pueden conseguir consensos y forzarían a un referéndum que el MAS no puede ganar.

El segundo error, y consecuencia del primero, ha sido el tema de la capitalidad. La reacción ofuscada y ciega de La Paz, liderada por masistas militantes y no militantes no ha logrado nada más que echar leña al fuego de un tema que de otro modo hubiera sido intrascendente. De nuevo, la oposición ha podido capitalizar muy bien, arrinconando a la Asamblea, aislando a la plaza fuerte del masismo y haciendo quedar como patanes violadores de las leyes a los masistas.

Hay un elemento más a tomar en cuenta aquí. A los conservadores no les preocupa que Evo siga siendo muy popular y tenga una muy buena percepción en las encuestas. Le basta con poner en pie de guerra a sectores minoritarios pero con una alta capacidad de movilización. Así es como se tumbó a Carlos Mesa, que tenía 65% de aprobación en las encuestas.

Y en esto es que entra mi paranoia: o bien la intención es hacer caer al gobierno, y además lo están logrando, o bien el gobierno sabe perfectamente cuál es el plan y lo está usando como excusa para imponer su totalitarismo, como pareciera estar advirtiendo el Vicepresidente. En cualquier caso, descansa en paz, Asamblea Constituyente.

Esteban

Anuncios
Posted in: Evadas