De Eduardo Rodríguez Veltzé

Posted on 19/12/2007

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El desafío por la reconciliación

Mensaje a los bolivianos

Hace más de dos años asumí la Presidencia para conducir una crucial etapa de transición política, lo hice con el firme propósito de preservar los valores y principios democráticos, la unidad del país y la continuidad institucional.

Ahora, encuentro que es mi deber trasmitir a todos los bolivianos mi  preocupación por las difíciles horas que nuevamente enfrentamos. Lo hago con  serenidad, sin avivar enconos ni alentar enfrentamientos, convencido de que no hay posibilidades de convivencia civilizada sin el imperio de la ley, sin el respeto mutuo y convergente entre gobernados y gobernantes,  y sin un diálogo fructífero.

La relación entre Constitución y Democracia no es sencilla, los textos no siempre corresponden a los ideales y es normal que se produzcan tensiones. Por ello la importancia del ejercicio responsable del “poder constituyente” por todos los ciudadanos y particularmente por nuestros asambleístas y gobernantes, nacionales y locales. El poder constituyente debe sintetizar nuestros propósitos de vivir en paz, reconciliando nuestras diferencias, organizando un estado en el que el ejercicio del poder público tenga límites y responda a los intereses de todos por igual. Este ejercicio no ha tenido un desempeño razonable, sus primeros resultados se han teñido de ilegitimidad por la violencia y la confrontación que ya ha cobrado víctimas inocentes. En Oruro la Asamblea Constituyente aprobó un texto espurio, conocido sólo por una parcialidad oficialista, sin seguir los procedimientos establecidos  y menos reflejar un debate plural y democrático. Estas prácticas vulneran el derecho a disentir y reproducen  prácticas de intolerancia y exclusión, por lo que me sumo a la condena a los atropellos del ordenamiento jurídico y a todas las prácticas sectarias, racistas y de intolerancia que abren viejas y nuevas heridas, en lugar de contribuir leal y pacíficamente a un nuevo pacto social.

 Es imprescindible enmendar el curso constituyente y recomenzar un proceso para que la nueva Constitución sea la expresión de una vocación genuina de convivencia y no de proyectos hegemónicos o sectarios de ninguna naturaleza. 

Hago un llamado a todos,  sin exclusión,  por lugar de origen, raza o creencias, para recuperar nuestro desafío por la reconciliación,  para que los actores de la política nacional sean capaces de concertar acuerdos democráticos, respetando la ley, las instituciones y las aspiraciones que en la diversidad  nos unen a todos los bolivianos. De manera particular invoco a Evo Morales,  Presidente de la República,  a jugarse por la unidad y pacificación de un país que prefiere mirar al futuro con esperanza y con menos rencores.

Que el espíritu de reencuentro y solidaridad  de las fiestas de fin de año inspiren mayor tolerancia y concordia entre todos.  

 

Eduardo Rodríguez Veltzé

Ex – Presidente de la República de Bolivia
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