Referenditis aguda

Posted on 18/05/2008

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Más allá del discurso “políticamente correcto” y excesivamente obvio de que siempre son preferibles las urnas que las armas, Bolivia sufre de referenditis aguda. Ojala se tratara solamente de una comparecencia provocada por una aburrida seguidilla de consultas populares sobre todo y sobre nada, en la que la que al final solo van a votar los militantes de los partidos y las viejitas que no tienen nada mejor que hacer, como en Suiza. Supongo que no sería a eso a lo que se refería don Evo el año pasado cunado decía que en veinte años íbamos a ser como los helvetas.

No, el problema no es la cantidad de referenda (que así es el plural, no referéndums como dicen los periódicos), sino que éstos están gravemente inflamados. A falta de que el gobierno masista ande de error en error político cavando su propia tumba, el colmo de Bolivia es que la oposición tiene exactamente la misma tara.

Me explico. El referéndum, o la cara encuesta si lo prefieren, del 4 de mayo ha sido un sopapo magistral en la cara del masismo. Una verdadera lección de estrategia política. Aunque patalee el gobierno, la victoria del “Sí” ha sido contundente. Aún si aplicáramos las matemáticas pérfidas del masismo que ve en esa victoria un fracaso “por haber dividido a Santa Cruz” (bajo esa lógica la victoria de Evo el 18/12/05 tendría que ser el peor fracaso electoral de la historia, pues la mitad de los ciudadanos habilitados para votar no le dimos nuestra confianza), se notará que 477.872 de 936.048 ciudadanos habilitados para votar dijo “Sí”, lo cual representa a 51,05% de los ciudadanos en ejercicio en ese departamento. Es decir, de cualquier manera, la mayoría absoluta. Claro que este cálculo es una concesión graciosa porque me caen bien los masocos, pues en realidad la cifra que cuenta es el 85% de los votos válidos.

Ahora bien, teniendo tan linda oportunidad la oposición para reventar al gobierno, lo primero que hacen es regalarle una banderita y someterse a una elección de la que saben perfectamente no van a salir muy bien parados. En efecto, según las extrañas reglas del referéndum revocatorio, bastarían 299.731 votos en Santa Cruz para defenestrar al prefecto Costas, es decir, 55 mil y pico menos personas que las que se abstuvieron de votar en el referéndum por el Estatuto Autonómico, o a penas 46.843 votos en contra en Beni ó 9.959 que ya no quieran a Fernández como prefecto de Pando.

El gobierno, en cambio, la tiene ligeramente más fácil. Harán falta 1.544.375 votos por el “No” para que se vaya Evo y el hermano Leneras. No es para nada una cifra imposible, por tanto el gobierno no deberá confiarse, pero con lo tramposa que es la pregunta y con el uso intensivo del voto consigna entre sus bases sociales, veo poco probable que se caiga el gobierno.

Y al final de esta friolera de referenda, sin contar con la aprobación de la Constitución y el dirimir si los latifundistas pueden tener 5.000 ó 10.000 hectáreas, ¿qué habremos solucionado?
Esteban

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Posted in: Evadas