QEPD Estado de Derecho

Posted on 01/11/2008

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Bolivia nunca se ha caracterizado por tener un Estado de Derecho consolidado y fuerte. A diferencia del embarazo, el Estado de Derecho no es un absoluto: puede haber más o menos seguridad jurídica, más o menos respeto por los derechos humanos, más o menos sometimiento de las autoridades a la Ley.

En el caso de Bolivia, hasta el 2005 había un esfuerzo por lo menos por aparentar sometimiento a la ley en los casos más bullados, y los gobernantes se esforzaran porque no se notara mucho su ingerencia en asuntos del poder judicial.

De un tiempo a esta parte, sin embargo, se persigue penalmente a ex autoridades por el solo hecho de haberse llevado bien con el antiguo régimen, con el único objetivo de forzar testimonios contra los “peces gordos” del neoliberalismo (que por cierto goza de muy buena salud), se expulsa con ignominia a ciudadanos extranjeros por el solo hecho de discrepar con el gobierno, se reprimen las movilizaciones sociales de manera selectiva (es delito cuando es contra el gobierno, no es delito cuando es contra los prefectos), y en las últimas semanas, se secuestra y encarcela a ciudadanos por su posición política y se persigue judicialmente a los jueces que se atrevan a reclamar.

No voy a defender a don Leopoldo, mucho menos al caballero éste de Riberalta que se mandaba discursos racistas llamando a la violencia sectaria. Pero es un crimen haberlos arrestado y puesto no se sabe si bajo detención preventiva o confinamiento (al final es lo mismo) en franca violación de todos los tratados sobre derechos humanos firmados por Bolivia.

Al uno, ni con Habeas Corpus lo van a soltar. No se sabe en calidad de qué está en San Pedro, ni siquiera hay claridad sobre qué delito se le imputa, y cuando les conviene dicen que está confinado debido al Estado de Sitio en Pando, y a otros ratos dicen que está detenido por el proceso penal iniciado por los parientes de las víctimas de El Porvenir. Por más que me caiga mal el hombre, por más cacique de Cobija, por más que al menos haya actuado negligentemente el 11 y 12 de septiembre, todo ciudadano tiene derecho al debido proceso. Hasta ahora se lo han negado.

Al otro es peor. Cierto que habló burrera y media en su programa de televisión, que dicho sea de paso era un espacio pagado. Cierto que más de una vez llamó a las armas, al exterminio de los collas en Riberalta, a la resistencia y la rebeldía. Si el hombre debía estar encerrado en alguna parte, sería en un psiquiátrico. Pero la teoría y las normas desarrolladas desde el siglo XVIII han dejado muy claro que no se puede encarcelar a nadie solo por lo que piensa, por más que lo diga en voz alta. Si yo paso por un banco y digo que lo voy a asaltar (y por supuesto no lo hago), a lo mucho me podrán citar para dar explicaciones, pero de ninguna manera se me puede detener ni iniciar un proceso penal. Y mucho, mucho menos pueden llevarme secuestrado a otro distrito judicial.

Para colmo, si algún juez se atreve a declarar estos actos abusivos como contrarios al derecho, inmediatamente se le inician procesos por prevaricato y sobre todo se hace mierda su reputación por todos los medios imaginables. Los jueces están simple y sencillamente amordazados por el gobierno.

La pobre Temis ha sido violada y ultrajada ya demasiadas veces. Pero aparte de alguna tímida protesta de los colegios profesionales, el resto del mundo aplaude. Lo que los bolivianos quieren no es justicia, quieren venganza, quieren ver sangre, quieren ejecuciones en la plaza pública. Tengan cuidado con lo que desean, que puede cumplirse.Esteban

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