La historia del Rock, sexta entrega

Posted on 18/05/2009

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1985 – 1990: Ruptura absoluta entre Rock y Pop

 

Después de diez años de lucha la ruptura fue definitiva entre el Rock y el Pop. Si bien tiene los mismos fundamentos musicales, sus argumentos poéticos y sus formas de expresión se volverían irreconciliables. El Pop se separaba por completo del Rock, y se convertía en una simple máquina de hacer dinero.

 

Ahora, si bien esto podría ser un demérito en sí mismo, en el Pop encontraron un nicho creativo muy interesante cierta cantidad de artistas que, a través del verso fácil y la melodía pegajosa, lograron expresar en actitudes, formas de vestir, grandes shows en vivo y, sobre todo, grandes polémicas, la innata rebeldía de los jóvenes y adolescentes. Caso muy especial es, por supuesto, Madonna, cuya explosiva y abierta sexualidad escandalizó al establishment de manera muy efectiva, convirtiendo a la señora Ciccione en una de las empresarias más poderosas e influyentes del mundo contemporáneo.

 

En este periodo, es difícil encontrar la ética de los Beatniks en la música. La idea generalizada no es lograr una expresión generacional común, sino simplemente llenarse de dinero rápido. No obstante, existen algunas bandas rescatables en la época, que ya sea recurriendo al Rock más clásico y simple, como U2, ya sea aprovechando estos sonidos nuevos, como The Cure, o incluso aprovechando el éxito de lo falso y barato del Glam para hacer llegar un mensaje nuevo, como Guns’n’Roses, se convirtieron en la reserva moral del Rock, en los bastiones sobre los cuales el retorno de la rebeldía se construiría con una enorme fuerza.

 

Como el diablo nunca descansa, rápidamente estas corrientes serían víctima tanto de su éxito como de la enorme presión de las empresas disqueras, haciendo en a penas dos o tres años que el término “Rock Alternativo”, acuñado para clasificar la música independiente, se degradara hasta perder completamente su significado. En realidad, lo que más había bajo este rótulo era una nueva especie de Pop Rock, en nada parecido al arte popular que soñaba Warhol, que simple y sencillamente tomaba del Rock los sonidos y ritmos y lo rellenaba con las frases hechas y coros pegajosos del Pop. Sin embargo, mucho de esta corriente fue muy rescatable, en especial con logros como los de Kenny Loggins, especializado en hacer música para películas taquilleras, o por supuesto los de Jon Bon Jovi, amo y señor del género, que ha logrado algunas baladas muy decentes. En este género, además, se halla el origen de obras muy bien logradas de los años 90 y 2000, hechas por artistas que, aún sometiéndose al rigor comercial de las disqueras, han logrado la suficiente libertad creativa como para innovar y proponer ideas frescas, como Avril Lavigne o Cake.

 

La última línea de defensa del Rock, entendido como movimiento cultural y filosófico más que como escuela musical, se encontraría en un lugar que pocos imaginaban. Tras el suceso del Hard Rock, especialmente la semilla sembrada por Ozzy Osbourne y los Black Sabbath, nacería un movimiento completamente subterráneo, marginal y que atraía poca atención de los medios, salvo a la hora de ponerlos como ejemplo de la “perversión” del Rock. Cada vez más oscuros, cada vez más radicales, con sonidos cada vez más distorsionados y ritmos cada vez más frenéticos, el Rock en manos de estos extraños caballeros de la noche se fue transformando de duro a metálico, de metálico a pesado, de pesado a mortal. El uso de recursos como la ropa de sadomasoquista, las púas, las calaveras, los demonios, las pesadillas, la muerte, la sangre y la crueldad no sería, ciertamente, para cualquiera. Como la música, los seguidores del Metal y todas sus posteriores derivaciones serían personas extrañas, inadaptados, parias, como los Punks, pero muy diferentes. No son muchachos de clase trabajadora dejados atrás por algún estancamiento económico, son adolescentes de clase media educados por la televisión y dejados atrás por el exceso de éxito de sus padres. Niños bien en los que algo salió terriblemente mal. Contrariamente a lo que se cree, no son violentos, ni quieren cambiar el mundo para que los incluya, ni son anarquistas. Al contrario, son gente que ha perdido la fe en el futuro, que ven a la muerte como la mejor esperanza para sí mismos, a quienes el mundo les importa un carajo porque sienten que al mundo ellos le importan un carajo.

 

Más allá del valor ético de los metaleros, la música de la época se caracteriza por tomar importantes elementos de la era del Disco, siendo la música de discoteca una de las ramas más importantes del mercado musical. La música europea acá toma un rol de primordial importancia, que influencia, una vez más, a la música norteamericana, y esta a su vez inspirándose en algo que la comunidad afroamericana estaba haciendo desde fines de los 70, el Rap, que en su estado puro no es más que la recitación de rimas improvisadas, con la ayuda de un ritmo cadente y monótono en el fondo. Algo que empezó como un juego entre los artistas de la música de baile en Chicago se mezcló con el Pop europeo, generando un movimiento muy fuerte en todo el mundo, con la música House, Techno y demás variantes.

 

Esta música divertida, poco desafiante y que en general simplemente celebra la vida tendría adicionalmente una consecuencia, quizás previsible, dado su éxito, pero muy lamentable. Gracias a la House Music, surgieron solos, dúos y grupos de muchachitos y muchachitas que ganaban mucho dinero por cantar cosas realmente infantiles y tontas, y por supuesto verse muy bonitos. Aberraciones como los New Kids on the Block emergen de este periodo, y no cesan hasta la fecha con imitaciones constantes como Westlife, Backstreet Boys y otros. Esto no era, sin embargo, un invento original. Ya en los 70s habían grupos “familiares” como los Partridge, e incluso antes The Archies y su Sugar, Sugar apuntaban de manera directa al público de entre 12 y 15 años, y en los 80 la gigantesca productora Televisa ya había llevado al éxito en toda Latinoamérica al grupo Menudo. La idea es muy simple. Se toma cinco chicos que sean lo suficientemente atractivos, mejor si son pobres e ingenuos, se les hace cantar – ni siquiera necesariamente en armonía- tonadas simples y pegajosas, se invierten un par de millones en publicidad, y ¡bam! Se tiene una máquina de hacer dinero. Mucho, mucho dinero.

 

Pop

Madonna – Like a Virgin

Michael Jackson – Bad

Wham! – Careless Whispers

Paul McCartney – Say Say Say

Tina Turner – What’s Love Got to Do With It?

 

Pop Rock

The Bangles – Manic Monday

Bon Jovi – Livin’ on a Prayer

Kenny Loggins – Danger Zone

Boston – Amanda

Chris Isaaak – Wicked Game

 

Bubblegum Pop

New Kids on the Block – Tonight, Tonight

The Escape Club – Wild Wild West

Kylie Minogue – The Locomotion

 

 

Techno

Juan – Techno Music

Idol Making – Un, Deux, Trois

Basic Channel – Phylyps Trak

C.J. Bolland – The Prophet

808 State – Pacific State

 

Alternative Rock

R.E.M. – Losing My Religion

The Smiths – Bigmouth Strikes Again

Sonic Youth – Kool Thing

Red Hot Chili Peppers – Knock Me Down

 

Metal

Iron Maiden – Somewhere in Time

Judas Priest – Better By You, Better Than Me

Sepultura – Inquisition Symphony

Guns’n’Roses – Paradise City

Metallica – Master of Puppets

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Posted in: Roncanroll