2.5 x Premium

Posted on 06/07/2009

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Hace no mucho tiempo al hacer referencia al nuevo Forester señalé que una de las ventajas es que eso haría que el precio del Forester de segunda generación bajara. En efecto, tengo ahora la posibilidad real de hacerme de uno del año 2007, versión estadounidense para seguir la gran moda de los autos de importación directa, catalogado como 2.5 x Premium Package.

Algunas cositas destacables. Lo primero que llama la atención son los guiñadores incorporados a los espejos laterales, que le dan una apariencia más refinada y futurista, y los muy bien escogidos aros de 16’ y ocho radios. En general, las líneas, ya definidas para el modelo 2006, son agresivas y más sexis que el modelo de la primera generación, y más refinadas con un pequeño retoque en la fascia que los primeros modelos de la segunda generación. Las dimensiones, sin embargo, son idénticas a las del modelo anterior.

Del interior destacan varios aspectos, la mayoría ya presentes en el modelo 2006. Primero, la tela de los asietos y tapices es de calidad Premium, ligera y discretamente aterciopelada, en un todo gris claro que combina a perfección con los detalles cromados y de aluminio pulido de las puertas y tablero. Los plásticos suaves del tablero son de muy buena calidad, y el diseño da la sensación de envoltura y protección que hace sentir confiado al conductor. Como todos los autos más recientes, la instalación de airbags ha afectado la disponibilidad de espacios de almacenamiento, pero la guantera tiene un tamaño decente y existe una gaveta portaobjetos al centro del tablero, otra pequeñita escondida a la izquierda del conductos, varias gavetas en la consola central, debajo del posabrazos, dos muy generosos espacios portamapas en las puertas laterales y dos portagafas bajo el techo. Lo más atractivo probablemente sea el centro de la consola, donde se ubican el aire acondicionado y el equipo de audio, con un diseño de aluminio pulido, y perillas y botones de gran tamaño y con detalles de cromo.

También llama poderosamente la atención el enorme techo solar de esta versión, que llega hasta la mitad del asiento trasero, aunque el precio a pagar es una ligera reducción del espacio interior.

El encendido del motor es muy correcto y sorprendentemente silencioso, a pesar de no ser un motor con tapa plástica como está ahora de moda, y se distingue claramente, si uno presta atención, el hermoso ronquido gutural del motor de 2.5 litros horizontalmente opuesto. Las prestaciones de este motor son sorprendentes, habiendo logrado Subaru extraer cinco caballos de fuerza más que en la versión anterior, totalizando los muy respetables 173 HP y 166 libras-pie de torque que lo proyectan de cero a cien en 7,8 segundos. De acuerdo, no va a romper la barrera del sonido ni va a dejar mordiendo el polvo a, digamos, un BMW, pero ¿cuantos crossover familiares pueden jactarse de estos números, y aún así lograr un consumo mixto de más de 11 kilómetros por litro?

La transmisión automática de cuatro velocidades (no secuencial ni CVT) queda, al lado de toda la tecnología y elegancia del Forester 2007, sumamente anticuada y es decepcionante. Si bien no le falta fuerza, ataca las cuestas como todo un profesional y retiene las bajadas con cambios suaves y oportunos, es decir, no es una mala transmisión, uno espera mucho más de flexibilidad y adaptabilidad a diferentes condiciones de manejo. Sin duda, la fantástica transmisión manual de cinco velocidades con caja reductora, que era uno de los mayores atractivos tanto de la Forester 2.0 como del Impreza es algo que se hace extrañar en el modelo yanqui.
 Esteban
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