Far away, so close

Posted on 27/08/2009

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Sudamérica vive un momento diplomático sorprendente, pero por lo contradictorio. La creación de UNASUR, tendiente a sustituir a uniones económicas que no han logrado las metas trazadas como la CAN y sobre todo MERCOSUR, en la que participan todos los países de la región excepto las tres Guyanas, pareciera dar una señal de profundo optimismo en sentido de que por fin se realizaría el sueño de la integración sudamericana. Eso, sumado a la fuerza lograda por el bloque sudamericano en la OEA que ha puesto en jaque a Estados Unidos, hasta hace poco amo y señor de este organismo, y el profundo cambio de las políticas del BID y el Banco Mundial, no tanto del FMI, tendientes a un mucho mayor respeto por la soberanía de los pueblos, parecen dar cuenta, si se los mira fuera del contexto, de un muy significativo avance en las relaciones internacionales de la región.

Pero, de manera contradictoria, vivimos momentos de profunda tensión en las relaciones internas, cuyos elementos esenciales son la disputa por el liderazgo regional entre la emergencia como superpotencia futura del Brasil y la “Revolución Bolivariana” de Venezuela; la muy accidentada y preocupante relación bilateral entre Chávez y Uribe, que el inquilino de Miraflores ya ha calificado de estado de guerra; las constantes tensiones e intercambio de insultos entre Evo y Alan García; las negociaciones reservadas entre La Paz y Santiago en un tema que históricamente Bolivia consideró como asunto multilateral y ahora acepta ser bilateral; la ruptura de relaciones entre Ecuador y Colombia…

En esta entrada de mi blog pintaba un mapa de los bloques que se están formando y que estas tensiones parecen estar confirmando. Si bien estaba más tibio el mapa en cuanto a Argentina cuya Presidenta parecía tener una deuda política con Chávez, ha habido últimamente un claro distanciamiento de la señora Kirchner que no parece querer verse demasiado comprometida con el grupo de seguidores del boina roja, y esto se nota aún más fuerte con el presidente Lugo, padre de todos los paraguayos, quien parece estar evitando salir en la foto con los “bolivarianos”. Sin embargo, con Chávez, Evo y Correa claramente alineados (más Ortega y Zelaya en mesoamérica y Castro en el Caribe), el bloque del “Socialismo del Siglo XXI” está claramente delineado. En la acera de en frente, los países más alineados con Estados Unidos, Colombia y Perú usan un lenguaje de confrontación abierta, mientras que Lula, con una apriencia más conciliadora, trata de consolidar el liderazgo regional que necesariamente tendrá que enfrentarlo a Chávez así sea bajo las cuerdas. En este entendido, la reciente firma de un convenio de financiamiento para la carretera entre el Chapare y el Beni no es casual.

En todo caso, la cumbre de Bariloche va a ser muy interesante.

 Esteban

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