Empate con sabor a derrota

Posted on 01/09/2009

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Concluida la cumbre de UNASUR, las cosas no son lo que parecen. Las resoluciones emitidas por la unión de países darían la sensación de haber dado la razón al bloque liderado por el caudillo venezolano, pues advierten del peligro que significa para los países la presencia de actores militares de terceras potencias, claramente aludiendo a Estados Unidos. Es más, se acordó invitar a la próxima reunión al presidente de ese país del norte para dar explicaciones sobre las intenciones de Washington respecto a Sudamérica.

En realidad, sin embargo, este no era el resultado que hubiesen querido los autoproclamados socialistas del siglo XXI. Lo que buscaban era una reprimenda directa a Colombia, y una condena mucho más fuerte al intervencionismo de EEUU. En ese sentido, las resoluciones suenan a un “ya papito” dado por el resto de los países, un pobre consuelo para que no renieguen Chávez y sus compinches.

Mucho más duro, pero también más escondido, Colombia se salió con la suya, logró que en el marco de su soberanía se le deje romper la estrategia de Brasil de conformar un bloque militar propio, y que Perú, Argentina y Chile ciertamente de manera muy discreta pero de cualquier modo evidente, admita que la doctrina Monroe aún no acabó y que finalmente la defensa de Sudamérica siga dependiendo del “hermano mayor”.

Esteban

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