Lo mejor y lo peor del 2009

Posted on 28/12/2009

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Lo mejor:

Una extraña temporada en la F1: El cambio de reglas, la introducción de nuevas tecnologías y la disputa de la FIA con las grandes escuderías provocaron que la temporada 2009 sea una de las más extrañas, y debo decir emocionantes, de los últimos 20 años. Y cosas aún más extrañas están por venir el 2010. ¿Quién dice que en Fórmula 1 siempre ganan los mismos?

Obama toma la Casa Blanca: La posesión de Barack Obama como presidente de los Yunáited Estéits marca un punto de inflexión en la historia no sólo de ese país, sino del resto del mundo. Si bien los que tenían expectativas altas saldrán decepcionados, ciertamente marca un antes y un después, una recuperación de liderazgo – o de dominación según el cristal con que se mire – y un profundo cambio de mentalidad entre los propios yanquis.

La movilización mundial contra el calentamiento global: Si bien los políticos se comportaron muy mal (ver sección correspondiente), la movilización de la sociedad civil (que no de los “Movimientos Sociales” que no son más que corporatismo fascistoide) batió todos los récords y estableció con absoluta claridad el mensaje: ninguna ambición, ninguna riqueza, ningún desarrollo económico debe estar por encima de nuestra supervivencia como especie.

Barcelona, imbatible: Si bien no soy un gran fanático del fútbol, hay nomás que admirar el enorme valor y ética de trabajo del equipo catalán, que en un año se ganó los seis títulos por los que jugó. Y aunque no soy tan seguidor de este deporte, debo admitir, no lo pondría entre lo mejor si hubiera sido, por ejemplo, el Real Madrid.

Celebramos la vida de Mercedes Sosa: La Negra se fue, pero nos dejó sus canciones, su enorme corazón y sus ansias de justicia. Al enterarnos de su muerte, los latinoamericanos no nos lamentamos, sino que celebramos su vida y la herencia que nos dejó. ¡Hasta siempre Negra!

La tecnología no se detiene: A pesar de la crisis mundial, que dicho sea de paso muestra ya signos de estar terminando, la entrada en servicio comercial del A380, el primer vuelo del 787, y el tren ultrarrápido entre Wuhan y Guangzou, nuevas formas de transporte que tienen en común ser mucho más eficientes en su consumo de energía, demuestran que solo la tecnología tiene las respuestas al dilema entre el desarrollo y la protección del planeta.

Lo peor:

La muerte de Michael Jackson: Tan falso y maniqueo fue este personaje que su muerte fue un show que vendió millones. Nunca Jackson había valido tanto dinero. Sus mayores éxitos se han difundido hasta el cansancio, en todos los medios y a toda hora, abundaron los especiales sobre su vida, y la cereza en la torta fue el insoportable pasquín de dos horas titulado “This Is It”. Y yo que pensé que con su muerte por fin descansaría el pobre hombre detrás de la máscara.

Copenhague: Si bien la movilización mundial fue admirable, los políticos no entendieron el mensaje. La irresponsabilidad de China, la ambición de los presidentes africanos, la estupidez del discurso radical de nuestros Chávez y Evo, la soberbia de Estados Unidos e incluso la poca convicción de los países anfitriones – la Unión Europea – provocaron el fracaso de la que fue quizás la última oportunidad para reparar el daño hecho a nuestro planeta.

Terrorismo de Estado: Conspiraciones separatistas. Amenazas de una supuesta invasión yanqui a la región. Supuestos terroristas acribillados en un hotel. Alertas de guerra contra enemigos reales o imaginarios, y la consecuente carrera armamentista. Secuestros políticos, confiscaciones de bienes sin el debido proceso, eliminación de la independencia de poderes. Derrota absoluta de la oposición. Venezuela, Bolivia y Ecuador se han lanzado con mucho entusiasmo –y con aplastantes reelecciones- al camino de la razón de Estado y el juspositivismo, igual que lo hicieron ciertos países europeos en los años 1930. Suena demasiado conocido.

El culebrón de Honduras: En Centroamérica se estableció una dictadura para evitar otra. La telenovela interminable del poder político en Honduras provocó una fuerte condena internacional, pero nadie pudo encontrar la fórmula para su solución. Finalmente, se realizaron elecciones que no fueron realmente libres, hubo un ganador del que no se puede certificar absolutamente que hubiera ganado, y la crisis se dio por resuelta de esta manera forzada.

La violencia no para: México, Pakistán, Sudán, Somalia, el Congo (República Democrática de), Sri Lanka, Yemen y por supuesto Afganistán e Irak, continúan siendo los mayores focos de violencia, sin que la comunidad internacional logre hacer nada al respecto. Lo peor es la absoluta crisis del derecho humanitario, que no logra proteger a los civiles de esta violencia y los hace sus principales víctimas.

La gripe porcina: Mucho miedo, incluso pánico en algunas de las grandes capitales, se ha generado por el brote de una pandemia de gripe que no tenía, finalmente, nada de particular más allá de su nombre. Los índices de contagio, aunque altos, son comparables a los de la gripe común. Su mortalidad es ligeramente menor a la de la gripe común, y sus síntomas, aunque ciertamente muy molestos, tratables con un antiviral. De nuevo, el show mediático, el sensacionalismo y la ambición pudieron más que la racionalidad y el sentido común.

Esteban

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