Carta abierta a todos los paceños

Posted on 22/03/2010

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Déjenme decir, antes que nada, que esta opinión quizás no es la más imparcial, pues he sido seguidor y militante del Movimiento Sin Miedo desde su fundación en marzo de 1999. Lo que voy a decir, por tanto, puede estar sesgado o al menos, por el enorme respeto que me merecen, está sujeto a que le den un examen crítico a partir del cual ustedes se formen su propia opinión.

En efecto, esa es la primera gran diferencia entre el partido, ciertamente todavía muy local, y el otro, el que está en el gobierno con 64% de los votos de los bolivianos. Nosotros sí respetamos a quienes opinan diferente.

Pero no se trata aquí de hacer propaganda barata, ni de atacar gratuitamente al rival electoral. Lo que hoy me motiva a enviarles estas líneas que espero tengan la paciencia de leer, es hacer un llamado a la reflexión, a la memoria y al análisis, a fin de que no votemos por pura consigna, incluso si la consigna viene del MSM.

Cuando llegamos a la Alcaldía en febrero del año 2000, nos encontramos con una institución literalmente saqueada. No existían archivos ni memoria institucional alguna, las oficinas eran para llorar, hasta los discos duros de las pocas computadoras que existían se los habían llevado. Hasta 1999, el presupuesto de inversión de la Alcaldía no pasaba del 10% del total, que dicho sea de paso a penas alcanzaba a los setecientos millones de bolivianos. Hoy tenemos archivos físicos y digitales de toda la documentación, sistemas de seguimiento electrónico para que los expedientes no se pierdan, estamos a punto de publicar una memoria en varios tomos de todo lo que se hizo en estos diez años – incluyendo los errores que también los cometimos – pero sobre todo hemos duplicado el presupuesto total del cual el 80% está dedicado exclusivamente a inversión y solo 10% a pagar el funcionamiento de la Alcladía. El otro 10% por si acaso es servicio de deuda, lo cual es perfectamente sostenible al contrario de las mentiras que quieren hacernos tragar algunos candidatos desesperados.

Pero quizás lo estrictamente institucional no les resulte llamativo. En 1999, La Paz era una ciudad descuidada, gris, y con una calidad de vida muy venida a menos. Recuerdo por ejemplo en mi barrio, la laguna de Cota Cota si bien había sido ya convertida en parque (antes era un charco grande y ya) por Julio Mantilla, había estado abandonada por años, los juegos estaban muy maltratados, se había llenado de comerciantes informales y sobre todo la laguna estaba llena de plásticos viejos y quién sabe qué cochinadas más. El supuesto “insulto” a Juan Del Granado de llamarlo “Alcalde jardinero” es algo que tomamos como un gran halago y motivo de orgullo.

De la misma manera nos olvidamos muy fácilmente el caos que era la Pérez Velasco, el terrible estado de la Buenos Aires, la tortura que era la Mario Mercado (Lojeta), o que la Costanera no llegaba hasta Cota Cota. ¿Qué no se han tomado medidas estructurales para mejorar la circulación? Si estas no son medidas estructurales, no sé qué son.

Pero por lo que a mí me ha tocado trabajar, creo que lo intangible es aún más importante. En estos diez años hemos tomado el liderazgo en apoyo y promoción de la micro y pequeña empresa, que ocupa a más del 80% de la población económicamente activa de nuestro Municipio. Hemos simplificado hasta lo mínimo indispensable los trámites de la licencia de funcionamiento, excepto la de boliches que son un tema especialmente delicado y del que sí personalmente tengo muchas críticas. Hemos establecido un programa sumamente exitoso de inserción laboral de jóvenes respondiendo a la demanda de mano de obra calificada que tienen nuestros productores. Tenemos ya en funcionamiento el primer Centro de Innovación Tecnológica en todo el país, dedicado éste a alquilar a precios muy accesibles la maquinaria que necesitan nuestros joyeros para mejorar su producción, y de paso les damos capacitación y asistencia técnica, y les abrimos mercados con la Expo Joyería y Artesanía, primera feria de calidad que ha habido en la historia de La Paz. Hemos estrenado hace unos pocos días un hermoso centro de promoción económica que los invito a visitar, sobre la calle Murillo, donde nuestros artesanos podrán capacitarse, acceder a servicios y buscar mercado para su producto. Hemos establecido redes de información y articulación productiva para que los proveedores, los productores y los consumidores puedan conocerse y cerrar buenos negocios. Hemos establecido un programa de gestión de la calidad en servicios turísticos para que podamos atender como se debe al turista nacional o extranjero, para que nos mande a más turistas cuando se vaya a casa. Hemos creado albergue turístico comunitario de Pampalarama, administrado por sus propietarios, la comunidad de Chacaltaya, comunarios a los que hemos convertido en exitosos empresarios. Hemos institucionalizado nuestro concurso de Cultura Emprendedora para chicos de 3º y 4º de Secundaria, con la idea de que estos muchachos y muchachas mañana no se dediquen a buscar pegas ni se conformen con la mediocridad, sino se conviertan en empresarios, creen riqueza y empleo que tanto necesita La Paz, y disminuyan la dependencia de la burocracia estatal para conseguir empleo.

Podría escribir páginas y páginas sobre estos logros, por eso hicimos justamente los 12 fascículos de la memoria de los diez años. En realidad lo que quería transmitir es que sería criminal que retrocedamos ahora, cuando los buscapegas, los oportunistas y los prebendalistas le están echando el ojo de nuevo a nuestra Alcaldía, subiéndose a un carro del cual podemos tener opiniones divergentes – en lo personal jamás he comulgado con el MAS, ustedes me conocen bien y no necesito decírselos – pero que está claro no logra discernir a las personas que se le suman e identificar a los sinvergüenzas, y que hoy les está dando la gran oportunidad de volver a asaltar a la comuna.

Por otro lado, están quienes tratan de retomar vigencia política cuando ya fueron expulsados, para bien o para mal, del sistema partidario, que no tienen oportunidad alguna y que no hacen más que perjudicar a los demás, llevándose votos que, aunque son pocos, pueden marcar la diferencia entre el asalto a la Alcaldía y la continuación de una labor que, con sus errores y metidas de pata, ha sido hasta ahora muy positiva para la ciudad.

Si el MSM está buscando continuidad, es sobre todo porque queda aún mucho por hacer. La solución del sistema de transporte público es ciertamente una asignatura pendiente, así como la conclusión de la revitalización del centro, terminar los barrios de verdad que quedan y hacer 100 nuevos, establecer la Agencia Metropolitana de Desarrollo Económico Local así como otros proyectos que deben ser llevados de manera conjunta con nuestros municipios vecinos, construir dos megamercados más para liberar espacio público en la caótica parte oeste del centro…

Por mi parte, no creo con estas palabras estar tratando de defender mi propio empleo actual. Al contrario, creo haber terminado un ciclo en mi vida y estoy explorando nuevas perspectivas, a ver qué nuevos rumbos me depara la vida. Pero no estoy preparado para ver cómo se desmonta todo lo que hemos logrado y ha costado tanto esfuerzo. Es un logro común, no sólo de los que hemos estado en el servicio público, sino de todos los paceños. Por lo tanto, pregunto: ¿Estás tú, querido amigo, dispuesto a que todo esto se pierda? ¿Vas a permitir que, por tu acción u omisión, por votar por los sinvergüenzas o por votar por los reciclados, por votar en blanco o por no votar, La Paz vuelva a convertirse en un botín?

 

Esteban

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