The wing is back

Posted on 20/04/2010

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Subaru ha develado públicamente hace pocos días en el Auto Show de Nueva York su modelo 2011 del famoso Impreza WRX STi. Después de la recepción mixta que tuvo el modelo 2008, que sólo se ofrecía en versión hatchback, regresa a las distribuidoras el emblemático sedán deportivo, con todo y el gran alerón montado sobre la maletera, ahora ofrecido junto con el cinco puertas como una nueva opción.

Las reacciones de la comunidad Subaru no se han hecho esperar, recibiendo con gran entusiasmo el nuevo sedán de altas prestaciones, siendo el autor de estas líneas uno de los entusiasmados fanáticos.

Si bien la mecánica ha variado poco respecto al modelo del año pasado, manteniéndose el sorprendente motor 2.5 turbo horizontalmente opuesto que desarrolla 305 caballos de fuerza, se han realizado algunos ajustes importantes en la reducción de peso con una suspensión que incorpora varias piezas hechas de aluminio, que a su vez ayuda a mejorar la rigidez de la carrocería, y un tratamiento que reduce la fricción en el empalme de la caja de cambios que permite que el alto torque se transmita mejor a las cuatro ruedas.

Más allá de estas mejoras, la plataforma se mantiene sin cambios, con el sistema “SI-Drive” que permite modificar la curva de potencia y la actitud del vehículo entre normal, sport y “sport sharp”, aunque no se me ocurre razón alguna por la que el propietario de este guerrero del camino usaría otra configuración motriz que esta última.

El interior del STi, como es de esperar en un auto deportivo, es austero y práctico, con pocos gadjets, incluyendo un demasiado austero equipo de audio. Los asientos deportivos Recaro forrados en cuero, preciosamente bordados en rojo con la sigla de la filial de alta performance y con costuras del mismo color, son el único resquicio de lujo. Luego de este gustito, el tablero de instrumentos, el volante y la consola central sirven para su propósito: manejar como un loco por las pistas – preparadas o no. En efecto, Subaru sostiene que éste es el STi más rápido que se haya fabricado.

Sin embargo, el cambio, como ya se mencionó arriba, está en el exterior, y en particular en la parte trasera. La popa redondeada del hatchback se sustituye por una caída angular del vidrio trasero sobre el pilar “C” y un maletero corto, a penas suficientemente protuberante para instalar sobre él una cola de pato de grandes dimensiones. El corto maletero es sin embargo engañoso. Dentro de él, el espacio se estira desafiando las leyes de la física – en realidad no, simplemente se aprovecha muy bien el espacio entre el asiento trasero y el pilar “C” – y deja campo suficiente para poder meter un par de bolsas de golf.

Adelante existen algunas mejoras menores de diseño respecto al modelo anterior, manteniendo la punta redondeada y la gran admisión de aire del turbo que permanece una marca muy distintiva de los Subaru con motor de inducción forzada, así como los anchos y agresivos spoilers y faldones que hacen al STi 7 pulgadas (unos 18 centímetros) más ancho que el Impreza normal, lo cual se aprovecha aún mejor con las llantas anchas y de alto rendimiento montadas con rines de 19 pulgadas.

Hay que considerar que en el STi nada es casual o vano, todo está pensado en función al rendimiento del vehículo. Si el carro es más ancho es para que tenga una mejor pisada en las curvas. Si tiene una cola enorme es para impedir en combinación con los spoilers que el bólido se convierta en avión. Dicho esto, por tanto, que se haya logrado la estética que tiene el nuevo WRX STi pensando casi exclusivamente en la función es un gran logro por sí solo. Resta simplemente preguntar ¿Cómo te quedó el ojo, Mitsubishi?

Esteban

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