Amistades peligrosas: ¿Metida de pata o conspiración?

Posted on 02/06/2011

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No poca polémica ha causado la visita y posterior expulsión apurada del ministro de defensa de la República Islámica de Irán, Ahmad Vahidi, a la sazón buscado por Interpol como autor intelectual del asesinato de 86 personas, entre las cuales 6 bolivianos, en 1994.

Nada sería el papelón internacional, que es algo a lo que nos estamos comenzando a acostumbrar, dado que somos el hazmerreír del mundo hace ya algún tiempo. Sobre tal papelón no hay nada que polemizar, todos estamos de acuerdo en que tener al autor intelectual del atentado contrala AMIAfue un mayúsculo insulto a nuestros vecinos y hasta a nuestros propios ciudadanos, pues insisto, entre los fallecidos en 1994 se encontraban 6 ciudadanos bolivianos.

La polémica está en la lectura del incidente , entre si fue un error honesto y bona FIDE, una reverenda metida de pata sin mala intención, o si más bien se trata de una conspiración interna causada por las pugnas de poder internas existentes en el gobierno (y que el gobierno se empeña a negar a pesar de todo).

Por una parte, es cierto que cuando uno invita a una autoridad internacional para un tema de cooperación bilateral, sobre todo si esa autoridad es el homólogo del que invita, no se esfuerza demasiado en averiguar sus antecedentes. La ministra Chacón claramente no lo hizo, y probablemente su poca experiencia e ingenuidad jugaron un rol protagónico en el asunto. Más grave, la Cancillería, sin olvidar además que Chacón es persona de confianza del ministro Choquehuanca, sí debía chequear el tema, pero no lo hizo. Hasta ahí, todo parece señalar hacia un pecado de negligencia o impericia, que no sobresee el delito pero lo aminora.

Pero acá es donde las cosas se ponen sospechosas. Resulta que Interpol Argentina avisó oportunamente a Interpol Bolivia que el señor Vahidi era buscado por terrorismo en ese país. No me refiero solo ala Ordende Captura Internacional, que tiene ya su data y pudiera haber sido olvidada, sino que la semana pasada, enterados de la invitación, se hubiera hecho la advertencia. No tengo pruebas de ello, pero la versión parece corroborarse por la fuente. Interpol Bolivia tendría que haber elevado la información al gobierno por la vía regular, es decir a través del Ministerio de Gobierno, comandado por, ya lo adivinaron, el protegido de Álvaro García Linera, Sacha Llorenti, y por tanto rival político interno del Canciller.

¿Qué sustenta esta teoría? Pues que en el nivel interno, el papelón es de Choquehuanca y su protegée Cecilia Chacón, un quemazo de marca mayor, uno que puede originar remezones y cambios de autoridades. En un tema aislado pero que pone en evidencia la gravedad del asunto, ayer miércoles un visiblemente molesto y preocupado Presidente posesionó a su nuevo ministro de trabajo, tras despedir a Félix Rojas por causarle fuertes enfrentamientos políticos internos. Lo de Vahidi fue pues un muy duro golpe para David Choquehuanca y su gente, con o sin intención de García Linera. El Vicepresidente tiene demasiado que ganar de este incidente, y así como lo del “desgasolinado” fue un reverendo sopapo al Segundo Mandatario, acá sospecho que vivimos la venganza.

Un elemento más. Para que la conspiración funcione, la tentación tenía que ser muy grande. La ministra Chacón pisó muy fácilmente el palito, debido a que la postura confrontacional respecto al tema marítimo provocó ya reacciones belicosas de Chile, como era de suponer que sucedería (después algunos se rasgan las vestiduras, ¡la pucha que somos un pueblo folklórico!), y Bolivia debía reaccionar con medidas disuasivas. Dada la pobreza franciscana de nuestras FFAA, qué mejor ocasión para la bravuconería que invitar al ministro de defensa de una (sospechada) potencia nuclear, un tipo temible y salidito de alguna novela de Ian Fleming, para estrenar nada más y nada menos que una escuela militar del ALBA (por cierto, ¿qué tiene que ver el ALBA con una escuela militar?). La pobre ministra se creyó que estaba dando un golpe maestro y que el Presidente le estaría eternamente agradecido. Es más, se creyó que con esta movida su participación en el asunto marítimo se iba a volver relevante, ya que hasta ahora la tuvieron calladita y fuera de cámaras, cuando correspondía que sea ella la que conteste al (muy predecible) exabrupto de su homólogo chileno. ¡Pobre!

Valga una pregunta de cierre. Si esto fue una conspiración, ¿por qué se respetó la convención de Viena y la inmunidad del ministro Vahidi, en lugar de detenerlo como asesino de ciudadanos bolivianos? Quizás para proteger al Presidente, pues hacerlo hubiera sido admitir que el error vino de más arriba, significaba una afrenta a Irán, Venezuela y Cuba, y lo hubiera hecho ver como un tramposo que apresa a sus invitados. Diplomáticamente hablando, era lo mejor que se podía hacer para minimizar el daño. Y sin embargo, queda la duda, esto otrito, ¿no habrá sido también a propósito? Después de todo, mostrar a Chile nuestros “buenos amigos” bien vale tener que pedir disculpas a Argentina, sobre todo pocos días antes de la cumbre dela OEA. Talvez es esa la conspiración.

Esteban

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Posted in: Evadas