30 años de eminente servicio

Posted on 14/07/2011

0


(c) Ben Cooper - Airliners.net

(c) Ben Cooper - Airliners.net

El recién pasado 8 de julio fue lanzado a la órbita terrestre la misión STS-135, última misión dela NASArealizada por el transbordador espacial. El Atlantis, último orbitador de este tipo, será retirado de servicio cuando regrese a la tierra el 21 de julio próximo y llevado a su lugar de descanso final en el complejo para visitantes del propio Cabo Cañaveral.

Con esta última misión, se cierra un ciclo de 30 años de servicios, años a la vez heroicos, gloriosos y trágicos. El trágico fin tanto del Challenger como del Columbia mancharon el historial del módulo orbital, y sin embargo al trasbordador se le debe el éxito dela EstaciónEspacialInternacional y del telescopio Hubble, entre otros logros memorables.

El trasbordador espacial es uno de los símbolos más palpables de la naturaleza humana. Muestra clara de la enorme inventiva y capacidad creativa del ser humano, pero también de sus profundas contradicciones y conflictos internos. Nacido de la guerra, así sea fría, ha sido un elemento de paz. De costes multimillonarios, cada lanzamiento hubiera podido alimentar miles de bocas hambrientas, y sin embargo, a mi entender, han sido gastos absolutamente justificados, como una inversión a largo plazo que debería rendir sus frutos con la mejora de las condiciones de vida de todos los seres humanos.

Si bien su historia comenzó en plena guerra fría y estaba ligada, al igual que el programa lunar en los 60 y70, aun tema de orgullo nacionalista y muestra de poderío norteamericano, hoy el trasbordador y, en general, el programa espacial, son un patrimonio de la humanidad. Prueba paradójica de ello es que con el retiro de servicio del trasbordador, el trabajo de reaprovisionamiento de vituallas y refacciones parala EstaciónEspacialInternacional queda en manos de la nave espacial rusa Soyuz, hasta que Estados Unidos – o probablemente un consorcio de varios países – desarrolle un sustituto. En los hechos, esto está aún muy lejos de producirse, pues aún no se sabe ni siquiera que tipo de vehículo se debe desarrollar, habiendo opciones que van desde un trasbordador modernizado, una nave de despegue y aterrizaje horizontales, o quizás un ascensor espacial con todo y cables.

(c) Ben Cooper - Airliners.net

(c) Ben Cooper - Airliners.net

Entre tanto, el recuerdo de esta era queda grabado profundamente en el imaginario popular gracias a las películas y series americanas que ensalzan su rol, desde su secuestro en Moonraker, hasta su parodia en la quinta temporada de Los Simpson. Si bien se trata de puro pastiches, y ninguna de estas producciones quedará en los anales de la historia del cine, sí han sido suficientes para que mi generación y las siguientes tengamos bien grabada la imagen del transbordador como equivalente y cliché de lo que es una nave espacial. Así de profundo fue su impacto.

Esteban

Anuncios