Too little, too late?

Posted on 28/09/2011

1


Las consecuencias de la vergonzosa y salvaje represión del domingo 25 de septiembre ejercida sobre la marcha de los indígenas mosetenes, yurakarés y tsimanes que reclamaban su derecho sobre el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure – TIPNIS – han sido mucho más graves de lo que había estimado el gobierno. Si bien el presidente Evo ha anunciado la suspensión de las obras de la carretera que partiría en dos el TIPNIS, ha repudiado públicamente la abusiva intervención casi a manera de disculpa, y ha cambiado a su Ministro de Gobierno al día siguiente, el repudio manifestado por diferentes sectores en multitudinarias y muy enojadas marchas en todas las capitales pero sobre todo en La Paz no ha cesado. Aparentemente, las medidas anunciadas para pacificar el país fueron muy pocas, y muy tardías.

Algo muy grave parece haberle ocurrido al gobierno de la “Revolución Democrática y Cultural”: parece que ha perdido su credibilidad. El gobierno que tenía tan masivo apoyo ciudadano, que se creía intocable hasta hace menos de un año, parece haber caído en una espiral de errores, soberbia y abuso de poder que parece marcar su propia perdición, quizás incluso el inicio del fin de su régimen, como tanto vaticinaban machaconamente los sectores conservadores urbanos. No se apuren, yo no apostaría todavía por la caída de Evo, todavía tiene el apoyo de muchos sectores, y quienes lo cuestionan están muy desorganizados. Pero lo que es más importante, no tiene posibilidad de salida constitucional sin que acabe de Presidente un masista. Evo se ha asegurado de que las cinco autoridades en la cadena de mando le sean leales. Por ello, valga la advertencia de tener cuidado con lo que se desea, porque puede cumplirse.

¡Cómo se sale entonces de este impasse? Esta es la pregunta del millón. Coincido con Juan Del Granado, quien insiste en que Evo debe cumplir su mandato y terminar su gestión el 2015, pero que para ello debe reconducir, no mover dos o tres de sus fichas, realmente reconducir el llamado “Proceso de Cambio”, a través del cese de la persecución política y del plan hegemónico, del recambio total de su equipo de conducción, invitando a técnicos de alta calificación y expertos, pero también a dirigentes sociales comprometidos y a algunos de los antiguos ideólogos de su partido, a que formen parte de su gabinete, cortando de raíz todos los actos de corrupción vergonzosa que han manchado su gestión, incluyendo los contratos de financiamiento y construcción de la dichosa carretera por el TIPNIS, y sobre todo, cambiando de una vez por todas el modelo de producción de nuestro país, lo cual no tiene nada que ver con más o menos Estado o iniciativa privada, y tiene todo que ver con pasar de la producción y exportación de materia prima a la producción y provisión al mercado interno y externo de productos manufacturados de la más diversa índole, la generación intensiva de empleo y de investigación, innovación y desarrollo de nuevos productos, en fin, a cuidar, perfeccionar y aprovechar de la mejor manera posible el recurso más importante que tenemos en Bolivia: el recurso humano.

Esteban

Anuncios
Posted in: Evadas