Cumbres borrascosas

Posted on 15/12/2011

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Ha concluido la primera fase de la “cumbre social” convocada por el gobierno para los pasados días 12, 13 y 14 de diciembre, con resultados que, al menos hasta donde se ha podido ver en los medios, ya que no hay ninguna publicación oficial todavía, dejan mucho que desear y mucho de qué preocuparse. Que me disculpe el caro lector por el exabrupto hormonal, y espero no se sienta aludido sino interpelado, que no es lo mismo, pero temo que este país es(tá) cada día más fascista.

Pena de muerte. Censura a los medios. Expropiación de tierras a los extranjeros por el solo hecho de ser extranjeros. Muerte civil para los sospechosos de corrupción. Alianza empresarial-campesina (es decir, entre los dueños del capital, ¿contra los que vendemos nuestra fuerza laboral?). Incluso el derribo de avionetas sospechosas de estar llevando droga. Estas son algunas de las propuestas elevadas por las mesas, conformadas, ya se supo, por las fuerzas sociales aglutinadas bajo el corporalismo del MAS. ¿Qué sigue, proponer una “solución final al problema judío”? Si esto es lo que desean los bolivianos, yo prefiero ser tailandés.

Si se ha deslegitimado gravemente la cumbre por la falta de asistencia de los sectores contrarios al régimen o los que piden su reconducción, notablemente la COB y la CIDOB, se corre el riesgo de que estas propuestas demagógicas fascistoides sean recibidas con aplausos y vítores de los sectores más conservadores y/u oportunistas. Hasta George Lucas en la saga infantil de la Guerra de las Galaxias ya lo intuyó: “So this is how liberty dies…with thunderous applause” (“Y así es cómo muere la libertad… Con un estruendoso aplauso”).

Por suerte, los sectores invitados a la fiesta del MAS también plantearon cosas que nadie más que ellos está dispuesto a aceptar. Por una parte, insistir en la construcción de la carretera por el TIPNIS, asunto sobre el cual la gran mayoría de los bolivianos hemos cerrado filas más allá de ideologías o amistades. Por otra, el intentar ampliar la frontera cocalera hasta las 20.000 hectáreas. Ambas pueden generar una reacción muy fuerte de la población, especialmente la clase media asalariada, la misma que hizo caer gobiernos pasados y tambalear dos veces en menos de un año a este gobierno. Si a eso se agrega el insistente rumor sobre la inminencia de un gasolinazo, puede que el hermano Evo esté cavando su propia tumba. En cualquier caso, los asesores del Presidente deberían recomendarle mucha prudencia en estos temas.

Entre tanto, la remota esperanza de que esta cumbre sirva para definitivamente enterrar nuestra adicción a la exportación de materia prima y comenzar de una vez un proceso de transformación de nuestra economía ha caído una vez más en saco roto. Si bien los discursos hablan de ampliar la base productiva, no hay una sola, ni una, propuesta seria de incentivo, apoyo, o siquiera mejora de las condiciones para las MiPyMEs, o cualquier otra propuesta que permita encarar de frente los desafíos de generación de empleo y riqueza para los bolivianos. Solo dicen que hay que hacerlo, pero no el cómo. Todo sigue girando alrededor del rentismo, de vivir del IDH y de exportar minerales y energía. ¿Cuándo aprenderemos?

Esteban

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