El discurso del Rey

Posted on 25/01/2012

0


Que me disculpen los británicos por usar de título el de la fabulosa película de Tom Hooper para hablar de nuestro propio tartamudo. Pero no es a los desperfectos del habla del señor Presidente del Estado Plurinacional a los que me quiero referir, que como la propia película demuestra no es algo que afecte la calidad humana ni que no pueda ser superado con algo de esfuerzo.

No, la analogía la hago por otra razón: El discurso pronunciado en ocasión del segundo aniversario del Estado Plurinacional Descolonizado Revolucionario Anti-imperialista Comunitario para Vivir Bien, a parte de lo extenso y pesado, pareció emitido por un monarca, mucho más luego de escuchar al otro artífice de la destrucción de la República, Álvaro García Linera, implicar que Evo es una especie de Luis XIV (“Evo es el proceso de cambio” – sic). Y aún así estoy siendo injusto con Jorge VI, personaje principal de la película citada, que fue rey de una monarquía constitucional profundamente democrática a pesar de tener todavía una corona a la que rendirle honores.

Concentrándonos en lo nuestro, en necesario puntualizar algunas observaciones, muy desde el terreno, desde “las bases” como diría algún dirigente sindical. Primero, me ha chocado la cantidad de mentiras y medias verdades contenidas en el discurso, especialmente la absurda y ridícula generalización de que todos los ministros anteriores a su gobierno fueron corruptos y se fueron millonarios y todos los ministros del “proceso de cambio” son unos niños de coro. Falso, y falso. Incluso algunas ex autoridades hoy tienen serios problemas económicos, estoy pensando por ejemplo en Mirtha Quevedo (quien por cierto no es santo de mi devoción) que la está pasando muy mal en el Perú en estos momentos. Mientras, por otro lado, hay nomás que admitir que ser militante del MAS es una facilidad hoy en día para entrar a las filas de los “nuevos ricos”, tal y como sucedió con el propio MNR en los años 50. La historia se repite.

Segundo, resultó al menos ofensivo oír al Presidente lavarse las manos respecto al tema del segundo tramo de la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, pidiendo a los dirigentes de la CIDOB que expliquen “a las bases” (que todo el mundo sabe que no pertenecen a esa organización) porqué no quieren carretera, señalando que este es un problema interno de la organización indígena. Resulta por cierto llamativo ver cómo en el gabinete posesionado unas horas después el número de ministros indígenas ha mermado considerablemente.

Tercero, continúa y persiste la acumulación de promesas de obras faraónicas para “algún día sin falta”, de las cuales algunas además no tienen sentido. Sin haber sido lanzado todavía a la órbita subespacial el famoso satélite Tupac Katari, Evo ya promete un nuevo satélite, esta vez de prospección. O la promesa de construir un nuevo aeropuerto internacional en Cobija, cuando no hace mucho más de diez años fue entregado el aeropuerto Cap. Aníbal Araf en esa ciudad de a penas 30.000 habitantes.

Por último, y creo que lo más preocupante, no ha habido, ni en la cumbre, ni en el discurso presidencial, ni en la inauguración del año legislativo, ni en la posesión del nuevo gabinete ha habido referencia o señal alguna de que alguien en el gobierno vaya a trabajar los temas de empleo digno, productividad y valor agregado que son los que más preocupan hoy a Bolivia. Vamos a seguir viviendo de las materias primas y servicios, prestados por empresas estatales de las que, por cierto, nadie conoce los estados financieros ni los estados de resultados.

Esteban

Anuncios
Posted in: Evadas