La Paz, 19 de febrero de 2002

Posted on 22/02/2012

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Me parece increíble que ya hayan pasado diez años desde ese horrible bautizo de fuego, bueno, de agua, que fue el 19 de febrero de 2002. Si bien el proceso de transformación de la alcaldía paceña había comenzado ya dos años antes, en realidad fue el 19/02 el punto de inflexión a partir del cual la ciudad comenzó a cambiar radicalmente.

Recuerdo muy bien ese día. La mañana había comenzado con un clima agradable para el febrero paceño, siempre tan húmedo. Pero ya hacia las once y media se veían formarse, no en el norte como es habitual sino en el Oeste, como viniendo del Altiplano, unos nubarrones oscuros que nada bueno presagiaban. A eso de la una y media de la tarde, La Paz se encontraba en la penumbra, como si fueran ya el atardecer. El SENAMHI señala como datos oficiales que la granizada duró 40 minutos, pero la lluvia previa empezó a las 14:20 y no paró hasta las 15:50. En ese corto tiempo, más de 70 vidas fueron segadas por la riada y el hielo que cubrió la ciudad, más de 130 personas resultaron heridas, más de 1500 personas resultaron gravemente damnificadas. 14 familias no pudieron enterrar a sus familiares desaparecidos.

La riada del 19/02 fue consecuencia sí de un fenómeno climático extraordinario, pero sobre todo de los años de abandono que había sufrido la ciudad. Desde la época de Escobar Uría no se habían hecho inversiones significativas en prevención de desastres, en drenajes ni en equipamiento de emergencia. En muchos casos, ni siquiera se había hecho mantenimiento al sistema.

Hoy, diez años después, estamos mucho mejor preparados para atender, y sobre todo prevenir, este tipo de emergencias. Prueba de ello fue el megadeslizamiento del año pasado. Si bien fue un evento de enorme magnitud, el hecho de que no se perdiera una sola vida dice mucho de cuánto hemos avanzado los paceños.

Pero mi mayor admiración y respecto no es para algún líder o alguna institución, sino para la férrea e indestructible solidaridad de los paceños, que una y otra y otra vez se ha manifestado sin nunca pedir absolutamente nada a cambio. Si de mi dependiera, el 19 de febrero debería ser declarado día de la solidaridad paceña.

Esteban

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