La Paz la Horrible

Posted on 24/08/2012

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Los ya 12 años de gestión municipal del MSM han tenido, sin el mínimo lugar a duda, más luces que sombras. La modernización de la ciudad, aún si lenta, dificultosa e incompleta, es evidente, así como la elevación de la calidad de vida de los paceños, la lenta pero segura recuperación de la competitividad de nuestro municipio, la notable mejora de la infraestructura de salud y educación, o la valentía y decisión de encarar una reforma completa del sistema de transporte son dignos de apoyo y aplauso.

Sin embargo, no todo es color de rosa en las noticias locales, y hoy me toca ser crítico con la gestión municipal. Si hemos avanzado en muchas áreas, donde no solo no hemos avanzado sino que estamos permitiendo barbaridades es en el tema de la administración territorial, específicamente la aprobación de planos de construcción. La modernización de la ciudad viene a un costo, eso lo sabemos todos, pero en el caso de La Paz encuentro ese costo demasiado alto.

Me explico: ha salido la noticia de que la empresa Grentidem, propiedad del mismo caballero que arruinó por completo y para siempre el ingreso a Irpavi, se dispone a elevar cuatro torres enormes detrás de la monumental Casa Goitia, en la Av. Arce. Más allá del valor arquitectónico que puedan tener semejantes mamotretos (tengo particular respeto al Arq. Ramiro Muñoz, por lo que no me anticipo a opinar sobre la estética de algo que no vi), el hecho es que me resulta criminal afectar con semejantes bodoques uno de los pocos espacios que quedan en el macrodistrito centro donde se conjuncionan historia, patrimonio arquitectónico y espacios verdes, destruyendo por completo el entorno casi bucólico de la antigua escuela de Fe y Alegría.

Encima de eso, me preocupa sobremanera, así como me preocupa tanto la Av. 6 de Agosto y la esquina de la calle 17 de Obrajes, que la capacidad de carga de los servicios urbanos (vialidad, alcantarillado, agua, espacios verdes, seguridad, etc…), ya escasa así nomás, simplemente colapse. ¿Se ha preguntado la gente de Grentidem cómo va a disponer sus aguas servidas? ¿Echará todo al río Choqueyapu?

Sin embargo de estos cuestionamientos, la Alcaldía de La Paz no parece estar demasiado dispuesta a impedir la consumación de este crimen de leso urbanismo. Y he aquí mi crítica a la gestión municipal, tras tanta vuelta: No existe, no ha existido y no parece que vaya a existir en el futuro previsible Estado en materia de regulación de construcciones. Acá es la ley del más fuerte, o del más vivo. Pero quienes estamos al medio de ambos extremos nos las vemos en figurillas para poder ponernos a derecho con nuestros modestos hogares construidos con muchísimo esfuerzo y años y años de trabajo y ahorro, deudas y sufrimiento. No digo que corra plata, que no creo que sea el caso, pero los poderosos pueden contratar ejércitos de arquitectos, ingenieros y abogados, mientras que los astutos no pagan ni siquiera un arquitectucho de cuarta, simplemente esperan el próximo perdonazo. Vaya manera de estimular la inversión privada.

Esteban

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