Un gasolinazo selectivo

Posted on 15/11/2012

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“A ver, si pago Bs. 3,74 por litro de gasolina, y con un IVA del 13% genero un crédito fiscal de ctvs. 0,49…. Con las reformas: de los Ctvs 0,49, solo se podrá deducir un 70%, es decir ctvs. 0,34, no podre deducir ctvs. 0,15. Lo cual significa que esos ctvs. 0,15 incrementaran el precio que pago por litro de gasolina a Bs. 3,89, incrementándose el precio de la gasolina en 3,9% para el consumidor final”, escribió recientemente en el Facebook mi buen amigo Walter “Chiqui” Soto.

No podría haberlo explicado mejor. En la especie, la modificación del descargo del crédito fiscal sobre facturas por consumo de gasolina propuesta en el proyecto de Ley Financial por don Superluchito, el precio de la gasolina está subiendo. Todo lo demás son cuentos.

Pero la historia, lastimosamente, no acaba ahí. La gasolina sube 3,9%, pero no para todos. Los informales, los que no necesitan descargar sus facturas porque están en Régimen Especial o simplemente no tributan, zafan de ese incremento. Como ya es costumbre en los países con tan poca institucionalidad como el nuestro, se castiga al sector formal de la economía. El más castigado es el que tiene una actividad por la que sólo puede usar facturas por gasolina más dos o tres rubros pues son los únicos que se relacionan con su trabajo, como es el caso de empresas de transporte de carga, logística, prestación de servicios a domicilio y unos cuantos más. Luego le sigue el asalariado que usa todas sus facturas de consumo para descargar el RC IVA aplicado a su sueldo. Póngase que el asalariado carga su tanque dos veces al mes, con unos 375 bolivianos, es decir muy aproximadamente 100 litros de gasolina (dos tanques de 50 L). El castigo para este consumidor es de Bs. 15 cada mes – nada muy terrible, pero se trata de una confiscación efectiva de su ingreso. Si eso no es un incremento, no sé qué lo es. Y encima, es una doble tributación: esos Bs. 15 ya los pagó al comprar la gasolina, y tendrá que volverlos a pagar al recibir su sueldo.

¿Y todo esto para qué? En palabras del mismísimo ministro Superluchito, se reduciría en 56 millones de Bolivianos la subvención que da el Estado a la gasolina. Mirado así, parece un monto grande de dinero. Pero si se considera que el total de la subvención programada para el 2013 significa 1.060 millones de Bolivianos, significa que solamente se estaría cubriendo el 5,2% de la subvención, lo cual es completamente insignificante. Considérese esto. Solamente la Unidad de Proyectos Especiales del Ministerio de la Presidencia, aquella que gasta en canchas de fútbol y coliseos en pueblos perdidos, el gobierno del MAS ha gastado en lo que va del año 2012 la friolera de 114.017.365,57, y eso que es solamente el 9,6% de un crédito autorizado de Bs. 1.186.974.963,47 (datos del SIGMA al 15 de noviembre de 2012). Digo yo, ¿no sería más fácil simplemente cortar lo no ejecutado de estos “programas especiales” que no son otra cosa que puro proselitismo y destinarlo a cubrir la subvención?

Un último apunte necesario. Cuando uno llena los formularios del Servicio de Impuestos para descargar sus facturas, consigna el monto de la factura y calcula el 13% del total sumado al final de la hoja. No se me ocurre cómo se va a poder identificar la deducción del 30% sobre el crédito fiscal de las facturas de combustibles – ¿o van a tener que modificar los formularios, con otro costo adicional para el Estado?

Esteban

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