Auto viejo, auto nuevo, auto azul, auto prestado

Posted on 27/11/2013

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(c) El Diario

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El reciente anuncio del Presupuesto General del Estado 2014 que modifica la alícuota del Impuesto al Consumo Específico sobre la importación de automóviles ha causado más ronchas de lo que estaría justificado. Una mala interpretación de esta propuesta publicada en los medios de comunicación ha provocado un revuelo entre los importadores de automóviles nuevos, cuando en realidad ellos resultan estar entre los beneficiados de la medida. Claro, el aguinaldazo, por el cual ya se ha escrito harto y por mucho mejores analistas que su servidor, y por lo tanto sobre el cual me guardaré por ahora mi opinión, hizo que el tema pase muy rápidamente a segundo plano, sin oportunidad de que se discuta adecuadamente.

En realidad, de lo que se trata aquí es de una medida que incrementa de 18 a hasta 80% la alícuota del impuesto sobre vehículos usados, no sobre autos nuevos. Por tanto, mis amigos distribuidores de vehículos cero kilómetros pueden respirar tranquilos, aunque hay que admitir que el 18% actual (más 13% de IVA y 10% de gravamen) ya es un monto muy alto. Y la verdad sea dicha, causa mucha pena saber de los cientos de importadores independientes legales, que vivían de la importación directa de autos, y que ahora tendrán serios problemas para continuar en esta actividad. Pero hay que pensar acá en el bien común.

Y es que Bolivia tiene un serio rezago en materia de control de la contaminación provocada por los automóviles. Aunque esta medida me afecta incluso en lo personal, hay nomás que ponerse la mano en el pecho y darse cuenta que ya era hora que se comience a exigir que los autos que se importen a Bolivia tengan incorporada la más reciente tecnología en cuanto a control de emisiones contaminantes se refiere. Esta tecnología va avanzando al paso de los años, y de manera general un automóvil modelo 2014 contamina menos que uno modelo 2010. Por supuesto, habrán excepciones – la potencia de los motores aumenta cada año, con su natural costo en eficiencia energética – pero en general los países de origen de estos autos imponen reglas cada vez más estrictas a los fabricantes, y eso es bueno para nosotros.

Si algo hay que criticar a esta medida es que el gobierno la impone como suele hacerlo, sin consultar a nadie, sin debate previo, sin mecanismos democráticos de participación en la toma de decisiones, y sin plazos que permitan al sector afectado tomar sus recaudos o, finalmente, liquidar de buen manera su negocio y dedicarse a otra cosa. De manera autoritaria, pues. Y como muchos verán amenazado su ingreso, lo primero que harán será transferir el costo adicional al consumidor, aún cuando los autos hayan sido importados antes de entrar en vigencia la nueva alícuota. El otro sector altamente beneficiado aquí será por lo mismo el del contrabando de automóviles, que sigue gozando de muy buena salud. Sin pagar un solo peso de impuestos, y por tanto sin esta carga adicional, cobrarán 15 a 20% más, todo lo cual se irá directo a sus bolsillos. Y entre éstos, así como entre algunos importadores de autos nuevos, dicen las malas lenguas que hay ciertos altos mandos del partido de gobierno. ¿Será?

Esteban

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