El día mundial de la lucha contra el cáncer, y lo espantosamente ignorantes que somos en el tema

Posted on 05/02/2014

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lavender-cancer-ribbonEl 4 de febrero de cada año se conmemora el día mundial de la lucha contra el cáncer. El día se instituyó para crear consciencia, informar y educar acerca de este grupo de enfermedades, y ayudar a prevenirlo y a encontrar una cura definitiva.

Desgraciadamente, hasta ahora pareciera que esta lucha se está perdiendo. A pesar de que todos, o al menos casi todos, conocemos a alguien – un amigo, un pariente cercano, nosotros mismos – que sufre de cáncer, nuestra ignorancia sobre el tema es realmente espeluznante.

Por una parte, existe una ya preocupante ignorancia en el nivel profesional, debido a que las investigaciones científicas sobre los más de 100 tipos diferentes de cáncer todavía no son lo suficientemente avanzadas, aunque los progresos en los últimos 50 años han sido realmente enormes.

Pero por otra parte hay una ignorancia en el común de la gente que es realmente alarmante. Desde gente que ignora por completo la enfermedad, achacando las “misteriosas” muertes de amigos y parientes a males como el “disgusto”, el “mal de ojo” y otras brujerías similares, hasta quienes llevan esa ignorancia a cierto nivel de, digamos, sofisticación, viendo conspiraciones internacionales y otras calamidades que buscan provocar ex profeso la enfermedad. Por supuesto, nada de esto tiene sustento alguno.

Más peligrosa todavía es la creencia – que además circula insistentemente por las redes sociales – de que el cáncer se cura comiendo guanábana (aclara la publicación de marras que no se debe confundir con la chirimoya), tomando zumo de limón o tragando bicarbonato. Estas afirmaciones son criminales, pues si un enfermo de cáncer las cree, evitará utilizar los ciertamente dolorosos y riesgosos métodos científicos y pensará, por efecto placebo, que sí se está curando por tomar limonada, mientras en realidad sus probabilidades de sobrevivir a la enfermedad caerán a niveles ínfimos. Para colmo, para sustentar sus descabelladas afirmaciones, estas publicaciones afirman irresponsablemente que si no se difunde más este “conocimiento” es porque las grandes corporaciones farmacéuticas en contubernio con todos y cada uno de los médicos oncólogos del planeta sólo piensan en lucrar a costa del paciente. Según estas publicaciones sensacionalistas, no hay un solo médico ético en el mundo. Vaya.

No estaría mal informarnos un poco. ¿Qué es el cáncer? Cáncer es el nombre genérico que se le da a un conjunto de más de 100 enfermedades. Aunque existen muchos tipos de cáncer, todos comienzan por un crecimiento anormal de células. De no detectarse y tratarse a tiempo, este crecimiento descontrolado de células provoca una grave enfermedad y muerte.

El cuerpo está formado por billones de células. Normalmente, estas células crecen, se dividen y mueren de una manera predecible. En los primeros años de una persona, las células se dividen a una velocidad mayor para permitir a esa persona crecer. Cuando la persona se convierte en adulta, la mayoría de las células solamente se divide a un ritmo que permita reemplazar a las células que vayan muriendo. El cáncer aparece cuando las células en una parte del cuerpo comienzan a crecer sin control. En lugar de morir, las células continúan creciendo, creando células nuevas y anormales. Estas células pueden invadir otros tejidos, cosa que las células normales no pueden hacer.

Las células se vuelven cancerosas debido a que el ácido desoxirribonucleico (ADN), el código genético que tienen todas las células excepto los glóbulos rojos, está dañado. En las células normales, cuando esto sucede el ADN se repara o la célula muere, pero en las células cancerosas, el ADN dañado comienza a reproducirse, copiando este código dañado.

Es posible heredar un ADN anormal, pero la mayor parte del AND dañado es causado por errores en el código que ocurren cuando una célula normal se replica, muchas veces debido a alguna causa ambiental. Aquí es donde todavía sabemos poco sobre el cáncer. Conocemos que determinados tipos de cáncer son provocados por el humo del tabaco (cáncer de pulmón), por una alta exposición a los rayos ultravioleta del sol (cáncer de piel) o el virus del papiloma humano (cáncer del cuello uterino). En algunos casos, se han encontrado correlaciones que pudieran explicar el cáncer, pero la investigación no es del todo conclusiva, como es el caso del cáncer estomacal que aparentemente tiene relación con la ingesta regular de alimentos contaminados por metales como ocurre con las ollas quemadas. Pero en la gran mayoría de los casos, simplemente no sabemos qué es lo que lo provoca.

En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Además, las células dañadas tienden a expandirse por el cuerpo, formando nuevos tumores. Esto ocurre cuando el cáncer entra al flujo sanguíneo o linfático. Con el tiempo, las células cancerosas comienzan a reemplazar al tejido sano. Este proceso de propagación por el cuerpo se llama metástasis.

Los diferentes tipos de cáncer pueden comportarse de diferente manera. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de piel son dos enfermedades muy diferentes. Crecen a una velocidad distinta y necesitan tratamientos diferentes. Por eso es que diferentes personas con cáncer reciben tratamientos distintos.

Dada la alta variedad de enfermedades y la amplia cantidad de causas que provocan el cáncer, hoy millones y millones de personas viven con la enfermedad. Las estadísticas son escasas y poco confiables debido a la enorme cantidad de caos no identificados, debidos en gran parte a nuestra ignorancia sobre el tema. Los riesgos de contraerlo pueden reducirse mediante los cambios en los hábitos de una persona, por ejemplo, evitando el tabaco, protegiéndose del sol, con una alimentación sana, con la actividad física… Sin embargo, si bien estos cambios de hábitos son muy positivos, no garantizan inmunidad.

Recuerde, es muy poco todavía lo que sabemos sobre las causas de la enfermedad, por lo tanto todos podemos estar involuntaria e inconscientemente haciendo algo que pueda provocar un cáncer en el futuro. Por ello es tan importante generar consciencia, que la gente se informe sobre esta enfermedad, que se haga chequeos médicos regulares, sobre todo a partir de los 40 años de edad, aprender a hacer autoexámenes, apoyar a la investigación científica para seguir conociendo las causas y descubrir nuevos métodos de prevención y curación, más efectivos y menos dolorosos que la quimioterapia, y sobre todo abstenernos de difundir información falsa sobre el cáncer.

Esteban

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