¿Qué tiene de malo?

Posted on 27/03/2014

1


Barf bagNo tiene nada de malo, dice el gobierno, que la cuñada del Vicepresidente se adjudique un contrato por 18 millones de Bolivianos para proveer de catering a la empresa estatal de aviación BoA. No tiene nada de malo que esa adjudicación se haya hecho, aparentemente, sin licitación. No tiene nada de malo que la cuñada en cuestión tenga a una hermana figurando entre el personal de la gerencia general de BoA. No tiene nada de malo que el Vicepresidente haya mentido descaradamente negando tener conocimiento del tema, negando que sus parientes hayan tenido alguna vez un cargo en el gobierno (¿Raúl García Linera no es su hermano?), o afirmando que la contratación se hizo con licitación pública de por medio. Tampoco tiene nada de malo que la empresa de la cuñada cobre dos veces el costo de la merienda miserable que se invita en BoA, esto es, con una utilidad de 50%.

Resulta que en el país de las normas relativas, si uno tiene el carnecito azul, no es ilegal violar los artículos 236 y 239 de la Constitución Política del Estado, esa misma Constitución que fue impulsada por usted, señor Vicepresidente, y por su hermano Raúl en calidad de coordinador general de la Constituyente. Pero si uno es enemigo del partido de gobierno, resulta que es delito contratar con el Estado incluso si dejó de ser funcionario hace más de diez años y cuando la máxima autoridad del contratante era otra.

Pero he aquí lo más irónico: como no tiene nada de malo esta historia, el Vicepresidente en conferencia de prensa y como si de su feudo se tratara, ahora decidió “ordenar” la rescisión del contrato de catering. A confesión de parte, relevo de prueba.

Tampoco tiene nada de malo, seguramente, tratar de restringir a los “delincuentes” que otrora eran sus más cercanos aliados el derecho que tienen de decir su verdad y la obligación ciudadana que tienen de denunciar a los cómplices y autores intelectuales de sus fechorías. Y ahora, ¿a su cuñada también la va a mandar al exilio, señor Vicepresidente? ¿También le servirá de chivo expiatorio? ¿También la desautorizará por “delincuente confesa” con tal de salvar su enorme poder? Aunque no creo que le falte plata, señor Vicepresidente, le puedo prestar cien pesitos para que corra a la tienda a comprarse unos escrúpulos. Mucha falta le hacen.

Esteban

Anuncios