Reforma vial en Calacoto. Peut mieux faire.

Posted on 18/06/2014

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Hace algunas semanas se ha anunciado un programa de reforma vial en la Av. Ballivián desde el puente de Calacoto hasta el inicio de la Av. Muñoz Reyes y sus ramales hacia Irpavi, Achumani, La Florida, San Miguel y Los Pinos. Lo peculiar de este caso es que la reforma se hace incluyendo un proceso de consulta con la población, aunque en típica actitud de Estado vs. Ciudadano las obras civiles ya se están ejecutando antes de haberse concluido la consulta. De cualquier manera, aprovecho el espacio ciudadano para dar mi opinión, basada por cierto en conocimientos totalmente empíricos pero con algo de conocimiento tanto de la ciudad como de los principios y postulados de la movilidad urbana sostenible y del desarrollo territorial.

En términos generales, la intención es buena, y se sugirieron varios cambios que parecen racionales y que puede que funcionen. Lastimosamente, no es posible confiar en los simuladores que se suelen utilizar en este tipo de planificación porque el modelo de simulación no considera las altísimas tasas de infracción de los conductores paceños (en cualquier momento dado y en cualquier esquina de la ciudad uno encontrará fácilmente que al menos 4 de cada 10 conductores cometen alguna infracción de tránsito, y eso es tan válido para los choferes del transporte público como para los particulares). Sin embargo, robándome  una expresión de los profesores que me era absolutamente enervante cuando estudiaba en la escuela, considero que la Subalcaldía puede hacerlo mejor. Para dejarme entender más fácil, he clasificado mis sugerencias en diez puntos:

  1. Enmendar el error de los parqueos diagonales al menos en la Av. Montenegro. Lo único que puede tener mayor costo político que admitir un error es no admitirlo cuando todo el mundo se ha dado cuenta de la gaffe, especialmente si hay una oportunidad de enmendarlo. Y la disposición de los parqueos en sentido diagonal en San Miguel ha sido un error garrafal. Que la ocasión de la reforma vial sea propicia para volver a la lógica y la razonabilidad, al menos en la Av. Montenegro. Prometo que los votantes de la Zona Sur no nos vamos a enojar.
  2. Señalización, señalización, señalización. La reforma propuesta por la SAZS da una larga explicación sobre la señalización horizontal y vertical que se piensa implementar, lo que me parece muy bien. Sin embargo, temo que, como se ha repetido una y otra y otra vez en esta y todas las demás ciudades de Bolivia, esta señalización sea un simple adorno, sobre todo porque los latinos solamente hacemos caso a las señales que nos parecen lógicas, y eso. Si la flecha de sentido de circulación solamente está en la bocacalle de entrada a la vía, ¿cómo puede un conductor saber que está entrando por el lado equivocado? En la señalética vial panamericana existe un símbolo que nunca he visto en nuestras calles, que significa “estás a punto de entrar a una vía de un solo sentido por el lado equivocado”. Utilícenlo.
  3. ¿4 semáforos en 200 metros? La semaforización siempre es buena idea. Pero la semaforización en exceso no lo es. Se han elevado ya semáforos sobre el carril de subida de la Av. Ballivián en las intersecciones de las calles 19, 20, 21 y 23. Entre el primero y el último de estos semáforos no hay más de doscientos metros de distancia. Hacer olas verdes puede ayudar, pero no es una solución, especialmente si los minibuses, trufis y micros van a parar, y sabemos que lo van a hacer, para bajar y recoger pasajeros, precisamente entre esas calles. La intersección de la 21 ya es muy complicada así, esta exagerada semaforización solo empeorará las cosas. Mínimamente habrá que prescindir del semáforo de la calle 20.
  4. Paradas diferenciadas. A propósito de las calles 19 a 23, es fundamental comprender que éste es el nodo más importante de la Zona Sur, y que la demanda de transporte público en estos puntos es enorme. Ésta es la Plaza Pérez Velasco de la Zona Sur.  Por tanto, hay que darle soluciones parecidas. Quizás menos extremas, por el asunto del espacio disponible, pero con la misma lógica. Para empezar, yo haría paradas claramente diferenciadas para desconcentrar la afluencia de minibuses: Los que van hacia Los Pinos, Pedregal y Rosales deberían parar solamente entre las calles 19 y 20, para girar luego por la 20 y llegar a la 21 por la Patiño. Los que van a Achumani, Las Lomas, Complejo y Meseta deberían parar solamente entre las calles 20 y 21, de manera que puedan ponerse en el carril izquierdo oportunamente, y los que van hacia Cota Cota, Chasquipampa y Ovejuyo deberían parar solamente en la Plaza Washington.
  5. Par vial y definición clara de espacios de parqueo. Una cosa que me preocupa mucho de la propuesta de la SAZS es que se definen sentidos únicos de circulación solamente en algunas calles. Creo que vale la pena el esfuerzo extra de definir un sistema de pares viales para todas las vías que atraviesan la Av. Ballivián excepto las calles 15, 21 y Av. Arequipa, y para las cuatro diagonales (Avenidas Fuerza Naval, Inofuentes, Sánchez Bustamante y S. Patiño). De nuevo, esto tiene que incluir una señalización útil.
  6. Prever la ruta 4 del Puma Katari en Achumani. Ignoro si en los planes de la SAZS se ha introducido la variable de la ruta 4 del Puma Katari, que llevará este servicio a Achumani. De hecho, ignoro si la ruta 4 ya ha sido definida. Si se ha tomado en cuenta esta variable, mis felicitaciones a los técnicos de la Alcaldía. Pero si no lo hicieron, es momento de hacer un alto en el diseño de la reforma vial y reevaluarla. No vaya a ser que a fin de año o inicios del 2015 tengan que volver a cambiar todo.
  7. Introducir conceptos de Movilidad Urbana Sostenible. Sé que la movilidad urbana sostenible es todavía un concepto nuevo. Sin embargo, el Alcalde ha suscrito un documento legal junto a otros 8 alcaldes de ciudades principales (el único que no firmó fue Castellanos, el alcalde de Cochabamba) por el que se compromete a introducir este conjunto de principios y postulados en el ordenamiento vial. El Puma Katari es una medida que condice con  ello. El paso peatonal frente al Ketal o frente al Megacenter también. La idea es definir prioridades de circulación, siempre poniendo en primer lugar al peatón, luego a los transportes no motorizados (bicicletas, esencialmente), luego al transporte público masivo (el Puma Katari), y en último lugar al resto. Pero poner al resto en último lugar no significa tratar ingenuamente de expulsar a los vehículos de poca capacidad como parece que hubieran hecho en San Miguel. Una minoría significativa (más de 30%) de los conductores considera a su vehículo como mucho más que un simple medio para llegar del punto A al punto B, y eso debe tomarse en cuenta.
  8. Evitar los giros a la izquierda. Un principio básico en planificación vial es que se deben evitar lo más posible los cruces a la izquierda. La razón de ser del túnel frente al Megacenter es precisamente esa. En los países en los que circulamos por la derecha, girar a la izquierda es una maniobra riesgosa y que genera congestiones muy fácilmente. Es preferible obligar al tráfico a dar la vuelta al manzano para cruzar la avenida en línea recta y con la ayuda de un semáforo, como se hacía hace años en Obrajes y por alguna misteriosa razón se ha dejado de hacer.
  9. ¡No olvidarse de Obrajes! Por cierto, hablando de Obrajes, de nada sirve bajar el tiempo de circulación en la Ballivián si nos vamos a ir a estrellar con un muro medio kilómetro más allá. Obrajes es aún más caótico que Calacoto, y requiere una intervención urgente. Temas como el giro a la izquierda, el caos que genera el cruce de la calle 17 o el cuello de botella en la transición de la Av. Hernando Siles a la Av. del Libertador se han vuelto críticos y requieren de obras civiles mayores (al menos dos distribuidores) y un desvío importante del tráfico del eje central como se intentó, sin demasiado éxito, con el puente que conecta Bella Vista con Alto Obrajes. Necesitamos más de esas buenas ideas.
  10. Cuidar el estado de las vías, entender que es un sistema integral. Finalmente, si bien no es parte de la reforma misma, urge entender que los sistemas viales son eso, sistemas, donde una falla un una calle puede afectar o incluso colapsar la circulación en los siguientes 500 o 600 metros redondos. Cuidar y mantener las vías es pues fundamental, pues la degradación acaba muy rápidamente en cortes de vías y congestión si no se atiende oportunamente. También es muy importante comprender que estamos en la era de la información. Muchos países han implementado sistemas que advierten al conductor de dificultades más adelante, lo cual le permite modificar su ruta con anticipación y evitar convertirse en parte del problema. No debe costar tanto poner dos o tres letreros luminosos.

Esteban

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