¿Se salvará Aerocon?

Posted on 05/03/2015

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IMG_0146Debo confesar que la primera vez que vi un avión de Aerocon no pude evitar soltar una risita estúpida estilo Beavis & Butthead (“Con” en francés es un insulto que significa “idiota” o, más propiamente, “cojudo”). No obstante, me pareció interesante el concepto de competir en el mercado regional bajo un modelo de “línea bandera departamental del Beni”, a pesar de la competencia ya existente en la región por parte de Amaszonas y el TAM, el primero en franco crecimiento y que poco tiempo después cambiaría los Swearingen Metro por CRJ, y el segundo fuertemente subvencionado por el Estado.

Recién el año pasado hice uso de sus servicios (Santa Cruz-Trinidad-Riberalta-Guayaramerín-Trinidad-La Paz), y a pesar de lo impresionante que puede ser volar en un avión de 19 pasajeros en los cálidos aires amazónicos (no apto para cardiacos), de un servicio extremadamente humilde (lo mínimo indispensable: una sola persona en counter, botellita de agua al abordar, procedimiento de abordaje a la antigua) y de los inevitables atrasos debidos a la pequeñísima flota y las vicisitudes del clima, los vuelos estaban llenos y la operación parecía profesional y con pilotos competentes (incluyendo una mujer piloto en el tramo RIB-GYA-TDD).

Por eso me llamó la atención la noticia reciente de que Aerocon anunciaba la suspensión de servicios, con la consecuente discusión mediática con la ATT que no autorizó la suspensión. En una aerolínea como ésta, que no tiene otra fuente de ingresos que la venta de pasajes, la suspensión de operaciones es siempre muy mala noticia. Con la suspensión de vuelos del LAB y de AeroSur todavía fresca en la memoria, aerolíneas por cierto mucho más grandes y poderosas que Aerocon, la quiebra pareciera inevitable.

Según fuentes que prefiero mantener en reserva, la empresa habría acumulado fuertes deudas tanto con su personal (varios meses de sueldo atrasados) como con YPFB. Esto sumado a dos accidentes graves ocurridos el 2011 y el 2013 con pérdida de vidas y pérdida total de ambos aparatos (CP-2548 en Trinidad y CP-2754, 8 fallecidos en ambos casos) y un incidente en medio de ambos (CP-2655 se despistó en Sucre, sin daños personales, el avión fue reparado y está operativo), afectando mucho a su reputación y generando costos que ignoro si fueron totalmente cubiertos por el seguro, y aún si lo fueron probablemente la prima haya subido mucho. El problema es, sobre todo, de liquidez. Y como cualquier empresario sabe, los problemas de liquidez pueden hundir muy fácilmente a cualquier emprendimiento, especialmente uno tan sediento en costos operativos como una aerolínea.

Sin embargo, hay una luz de esperanza para esta heroica empresa beniana. Los rumores señalan a un acuerdo muy reciente de venta de la empresa a un “caballero blanco” cuya identidad desconozco. La gerencia de la empresa habló de una reestructuración y el cambio del modelo de negocio, incluyendo la renovación de la flota, sin dar mayores detalles. Una fuente me indica que hay rumores de la adquisición (más probablemente el alquiler) de dos Boeing 737-300, lo cual me llama la atención sobre todo porque Aerocon opera en rutas de muy baja densidad, a menos que logre ponerlos en la ruta troncal siempre muy rentable pero donde la ATT juega sucio (ver el caso de EcoJet) y evita por cualquier argucia generarle más competencia a BoA. ¿Este “caballero blanco” tendrá pensado ejecutar este plan? ¿Se tratará de la fusión con otra línea o mantendrá su independencia? Supongo que ya nos enteraremos. Ojalá sea para mejor, sería muy triste ver morir otra aerolínea boliviana.

Esteban

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