In Memoriam: Top Gear

Posted on 17/03/2015

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Top-Gear-GT-R-vs.-Bullet-train_22887_1-1“Pienso que es justo decir que la naturaleza cometió un error cuando inventó al dinosaurio. Era demasiado grande, demasiado violento y con brazos tan pequeños y débiles que nunca iba a poder operar maquinaria pesada o si quiera disfrutar de un poco de sí mismo.” “Todos los dinosaurios murieron y hoy, años después, nadie llora su partida. Estas grandes, imponentes criaturas no tienen lugar en un mundo que ha seguido adelante.” “Pueden iniciar todas las campañas que quieran y pedir apoyo de los políticos de todas las facciones, pero debe llegar el día en el que deberán despedirse de los grandes monstruos, y continuar su vida.” – Jeremy Clarkson, marzo 2015

De acuerdo, hacer un In Memoriam para un programa de televisión puede ser frívolo. Pero no hay nada que hacer: Top Gear, con todo y lo polémico de su principal presentador, Jeremy Clarkson, ha sido uno de los mejores programas de la historia de la televisión. Me remito a las pruebas:

  1. Top Gear fue, desde el 2012 y hasta la semana pasada, el programa de actualidad más visto en todo el mundo, y el programa de actualidad más visto en la historia. Incluso si se agregan los programas de ficción, Top Gear se mantiene muy alto en los ránkings. Es más, sus 350 millones de espectadores (cada semana) lo ponen en las ligas de los grandes eventos deportivos, considerando que unos 450 millones de espectadores vieron los últimos Juegos Olímpicos de Invierno.
  2. La fotografía en Top Gear no solamente era fílmica. El columnista A.A. Gill la comparó con el pulido francés (técnica de pulido de maderas finas que resulta en gran brillo y colores profundos). Aunque el programa era humorístico por sobre todas las cosas, la belleza de sus reportajes demostraba que hacer entretenimiento es un trabajo muy, muy serio.
  3. El programa era sin duda innovador. Nunca antes alguien había intentado, y logrado, hacer un programa sobre autos que no sea un tedioso manual técnico sobre un montón de cosas que casi nadie entiende. De hecho, Top Gear se burlaba abiertamente, al punto de hacerlo un chiste recurrente, de los programas “tradicionales” sobre autos. ¿La fórmula? Top Gear era, en el fondo, una exploración minuciosa de la mente del hombre, y los autos eran solo una excusa. No era una exploración del macho/patriarca, sino de lo que ahora se llama “masculinidades” (así, en plural). El humor era pues la caricaturización del funcionamiento lineal de la mente masculina, de la apremiante necesidad de compensación por las falencias frente al modelo del “hombre-macho” inalcanzable, del gusto por lo técnico a pesar de los casi nulos conocimientos reales sobre la materia, y del instinto de gruñir, golpearse el pecho y decir o hacer algo increíblemente estúpido.
  4. Jeremy Clarkson, el indudable líder del trío, el personaje indispensable sin el cual Top Gear simplemente no puede, y no pudo, sobrevivir, reflejaba plenamente esta caricatura del macho, complementada por la caricatura del clasemediero inglés por excelencia. Petulante, chauvinista, torpe, egocéntrico, insensible, un verdadero mandril, como lo calificaban sus compañeros, pero al mismo tiempo encantador, adorable, divertido, lleno de sorpresas, carente de pelos en la lengua. Jeremy Clarkson, más que el periodista y presentador que sigue y seguirá presente en los medios británicos, era el personaje construido por su autor, polémico, escandaloso incluso. Y el escándalo vende.
  5. El quinto elemento que hizo la genialidad de Top Gear es algo que ninguna cantidad de dinero puede comprar, que ningún guionista brillante puede escribir, que ningún carismático comediante puede imitar. La química. Clarkson, Hammond y May simplemente son como Ásterix, Óbelix y Panoramix. O como Groucho, Chico y Harpo. Muchos intentaron imitar el trío. Tantos, que incluso Top Gear intentó imitar al trío, en sus iteraciones americana, coreana, australiana, alemana… Todos fracasaron. El “bromance” de Jezza, Hamster y Cap’tain Slow es demasiado fuerte, y demasiado auténtico. No sé si fue la maquinación de un productor realmente genial, o si fue pura suerte, pero el trío era tan natural, tan fluido y tan auténtico, que el espectador sentía que estaba de noche de juerga con sus cuates.
  6. El sexto y último elemento, por supuesto, es un misterio. Algunos dicen que ganó Super Mario Bros. yendo hacia la izquierda, y que si sintonizas la radio en 88.4 FM, se pueden escuchar sus pensamientos. Todo lo que sabemos es que se llama The Stig.

Triste noticia, la cancelación de Top Gear, pero coincido con Clarkson, a los dinosaurios hay que dejarlos descansar. Estos tres hicieron historia en la televisión, y nunca más habrá nada que se le parezca, pero la historia tiene episodios, y era ya tiempo de cerrar éste. Un buen programa jamás debería durar más de 10 años (éste duró poco más de doce), sino se vuelve repetitivo, exagerado, una caricatura de sí mismo. Los Simpson son la prueba definitiva e irrefutable de lo que digo. Lo único que espero es que algún día tengamos DVDs en Bolivia con las 22 temporadas completas de Top Gear.

Esteban

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