Venezuela urgente

Posted on 29/05/2017

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enhanced-buzz-wide-553-1392847654-27La situación en Venezuela ha trascendido ya hace tiempo cualquier consideración ideológico-política. Aunque algunos no parecen haberse enterado que defender el régimen de Maduro por “socialista y revolucionario” es, por decirlo amablemente, ingenuo. Poco tiene que ver ya el socialismo con las alrededor de 60 muertes de los últimos dos meses. De hecho, esto va muy a contramano del socialismo.

Si acusas a fuerzas externas de tu incapacidad de impedir que crezca la pobreza y el hambre porque tienes que proteger a los cercanos a tu poder, no eres socialista.

Si usas a una élite militar para acallar a bala la demanda popular por pan y medicina, no eres socialista.

Si tus gorilas reprimen al artista que te muestra tu error solamente tocando su violín, no eres socialista.

Si tus balas destruyen el cuerpo y arrancan la vida a jóvenes estudiantes que se atrevieron a desafiar a los poderosos, no eres socialista.

Si tus tanquetas arrollan a la mujer trabajadora que salió a buscar alimento para sus hijos, no eres socialista.

Si eres capaz de cerrar tu país a la ayuda de tus hermanos para poder preservar tus privilegios en Miami, no eres socialista.

Si usas el racionamiento de la comida para crear una casta de esbirros asesinos que lo controlan todo en el barrio a punta de pistola, no eres socialista.

Si niegas a tu pueblo el derecho de decidir cambiarle el ritmo o el rumbo a la revolución, o incluso detenerla porque se ha desviado de su camino, no eres socialista.

Si renuncias a la ciencia como mecanismo liberador y proteges tu poder mediante el recurso fácil de la credulidad y la religiosidad de tu pueblo, no eres socialista.

Si justificas los actos criminales de un gobierno porque los gobiernos anteriores también los cometieron, no eres socialista.

Si defiendes la retórica nacionalista, si te parece bien que el gobierno que defiendes ataque y abuse verbalmente a países mucho más débiles y pequeños a título de “reivindicación territorial”, no eres socialista. Y si encima lo haces para quitarle 700 millones de barriles de petróleo, tampoco eres antiimperialista.

Si piensas que tu pueblo es estúpido y necesitas ocultarle la verdad mediante la propaganda y la censura, si no crees que el hombre nuevo nacerá de su propio juicio y su propia consciencia, no eres socialista, y ciertamente no eres revolucionario.

Si niegas al pueblo su derecho inalienable a rebelarse contra la tiranía de la autoridad, no eres socialista.

Si frente a la ineptitud y la corrupción de la burocracia, permites que la derecha más rancia y reaccionaria comience a sonar como una alternativa viable, no eres socialista.

Si condenas al pueblo por defender su derecho a decidir su propia suerte, y defiendes al poder corrupto aún a costa de la vida, de la dignidad y de la justicia, has renunciado expresamente al derecho a llamarte socialista.

Esteban

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